Trabajo universitario: El estrés laboral

Trabajo Universitario: EL ESTRÉS LABORAL

INDICE

1.- INTRODUCCIÓN Y ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL ESTRÉS

2.- CONCEPTO Y FUENTES DEL ESTRÉS

3.-  FASES DEL ESTRÉS

4.- ENFERMEDADES CAUSADAS POR ESTRÉS

5.- FACTORESD QUE INFLUYEN SOBRE EL ESTRÉS

6.- ¿CONSEJOS PARA  REDUCIR EL ESTRÉS?

7.- ESTRÉS LABORAL

8.- FACTORES QUE AFECTAN A LA SALUD DEL TRABAJADOR

9.- SINTOMATOLOGIA – CONCIONES QUE CAUSAN ESTRÉS

10.- PREVENCIÓN DEL ESTRÉS LABORAL

11.- CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS LABORAL

12.- COSTES DEL ESTRÉS LABORAL

13.- EVALUACIÓN PSICOLÓCIA DEL ESTRÉS LABORAL

14.- CONCLUSIONES

15.- BIBLIOGRAFIA

1.- INTRODUCCIÓN Y ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL ESTRÉS

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL ESTRÉS

El concepto de Estrés se remonta a la década de 1930, cuando un joven austriaco de 20 años de edad, estudiante de segundo año de la carrera de medicina en la Universidad de Praga, Hans Selye, hijo del cirujano austriaco Hugo Selye, observó que todos los enfermos a quienes estudiaba, indistintamente de la enfermedad propia, presentaban síntomas comunes y generales: cansancio, perdida del apetito, baja de peso, astenia, etc. Esto llamó mucho la atención a Selye, quien lo denominó el “Síndrome de estar Enfermo”.

Hans Selye se graduó como médico y posteriormente realizó un doctorado en química orgánica en su universidad, a través de una beca de la Fundación Rockefeller se traslado a la Universidad John Hopkins en Baltimore E.E.U.U. para realizar un post doctorado cuya segunda mitad efectuó en Montreal Canadá en la Escuela de Medicina de la Universidad McGill, donde desarrolló sus famosos experimentos del ejercicio físico extenuante con ratas de laboratorio que comprobaron la elevación de las hormonas suprarrenales (ACTH, adrenalina y noradrenalina), la atrofia del sistema linfático y la presencia de ulceras gástricas. Al conjunto de estas alteraciones orgánicas el doctor Selye denominó “estrés biológico”. Cuando el Hombre se vaya de este mundo la naturaleza quedará ahí”.

Hans Selye consideró entonces que varias enfermedades desconocidas como las cardiacas, la hipertensión arterial y los trastornos emocionales o mentales no eran sino la resultante de cambios fisiológicos resultantes de un prolongado estrés en los órganos de choque mencionados y que estas alteraciones podrían estar predeterminadas genética o constitucionalmente.

Sin embargo, al continuar con sus investigaciones, integró a sus ideas, que no solamente los agentes físicos nocivos actuando directamente sobre el organismo animal son productores de estrés, sino que además, en el caso del hombre, las demandas de carácter social y las amenazas del entorno del individuo que requieren de capacidad de adaptación provocan el trastorno del estrés.

A partir de ahí, el estrés ha involucrado en su estudio la participación de varias disciplinas médicas, biológicas y psicológicas con la aplicación de tecnologías diversas y avanzadas.

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EVOLUCIÓN

Nuestras percepciones y actitudes desempeñan un papel fundamental en la forma como reaccionamos. Por eso es que, cuando pasamos por una situación estresante, una de las estrategias es realizar algunos cambios en nuestro estilo de vida, y mantener una perspectiva equilibrada y realista de las situaciones conflictivas a fin de balancear la tensión con la relajación. Lo cual implica hacer un análisis objetivo de la situación y tomar la mejor decisión en el momento oportuno.

Al lidiar con una situación estresante, tendemos a emplear mecanismos de defensa para negarla, justificarla o racionalizarla, y acabamos “acomodándonos” a ella y aceptando el estrés que conlleva; o bien, identificamos la situación y la enfrentamos.

Los expertos en estrés recomiendan cuatro formas de lidiar con él: modificar la situación –ya sea cambiando de trabajo o de lugar de residencia–, adquirir nuevas habilidades para reducirlo o eliminarlo, percibir la situación bajo un enfoque o una perspectiva diferente, y/o realizar cambios en la conducta personal.

Además del equilibrio emocional y psicológico, es necesario atender el aspecto bio-físico de la persona. Para lo cual es recomendable mantener una alimentación variada y balanceada, eliminando el exceso de grasas y la cafeína –refrescos de cola, te y café–, el alcohol, el tabaco, el azúcar y la sal, entre otros. Así como practicar algún tipo de ejercicio no competitivo como la natación, caminar, correr, t’ai chi, yoga, gimnasia bioenergética, o algún otro tipo de técnicas de relajamiento con objeto de liberar la energía atrapada en nuestro organismo que es causante de dolencias psicosomáticas.

Para finalizar, no hay que olvidar que el estrés es el signo de nuestros tiempos. Un cierto nivel de tensión puede motivar  para realizar esos esfuerzos extra que a menudo nos exigen los retos que nos presenta la vida. Lo importante es mantener el equilibrio y continuar nuestro proceso de evolución y re-invención para poder sobrevivir. Ahora, en medio de esta crisis, tenemos la oportunidad de renovarnos y empezar, una vez más, un nuevo proyecto de vida paralelamente con este nuevo siglo.

2.- CONCEPTO Y FUENTES DEL ESTRÉS

¿ QUÉ E S EL ESTRÉS?

Estrés es la palabra que se utiliza para describir los síntomas que se producen en el organismo ante el aumento de las presiones impuestas por el medio externo o por la misma persona. El estrés orientado a metas es un valioso instrumento de motivación que puede convertirnos en grandes atletas o empresarios. Pero también puede sumirnos en la depresión y llevarnos al suicidio.

Cuando un individuo se encuentra bajo los efectos de la tensión, el hipotálamo, que se localiza en la parte media inferior del cerebro, activa las glándulas suprarrenales para que liberen adrenalina en la sangre y el cuerpo esté preparado para lidiar con situaciones estresantes.

En caso de no liberar este tipo de energía interna, ésta queda retenida en nuestro cuerpo, alojándose en las partes más vulnerables del organismo, ocasionando uno o varios de los síntomas ya descritos. Sin embargo, es muy frecuente no reconocer que padecemos estrés y confesar que “algo” nos preocupa. Lo más común es padecerlo, negarlo o ignorarlo ya que nuestra cultura es de “machos y aguantadores.”

De hecho, nuestra cultura social y laboral no acepta seres débiles ni vulnerables, sino personas capaces de responder a las exigencias del consumismo y de imagen social donde la importancia del individuo es directamente proporcional a su poder de adquisición y acumulación de bienes para lograr el reconocimiento de los demás. Así, la frase “acostumbrado a trabajar bajo presión” se ha convertido en un requisito obligatorio –elevado a valor en el ámbito laboral– en perjuicio del bienestar humano.

FUENTES DEL ESTRÉS

Entre los factores más comunes que causan estrés, se encuentran tres: los propiciados por el medio ambiente, los originados en los centros laborales y los que son causados por la naturaleza misma de la persona.

Entre los causados por el ambiente externo se encuentran la recesión, el desempleo, la guerra, los congestionamientos viales, hacer largas filas, no encontrar dónde estacionarse, andar siempre de prisa, y las situaciones imprevistas que no faltan a diario.

Las fuentes de estrés en el ambiente laboral pueden ser debido a la incongruencia en la conducta gerencial, la amenaza de despidos masivos, el cambio de jefe, comunicación deficiente, cambios constantes en los procesos de trabajo, falta de control en las cargas de trabajo, falta de claridad respecto a las expectativas del puesto, sistemas de reconocimiento inadecuados, falta de apoyo del jefe, forma de implementar el cambio en la organización, y las relaciones interpersonales deficientes.

Además, la tolerancia al estrés y las formas de reaccionar varían en cada individuo según su personalidad y carácter. Sin embargo, cambiar de actitud y de forma de pensar constituye el primer paso hacia la solución de problemas asociados con el estrés debido a que, la mayoría de las veces, no es posible cambiar el comportamiento de los demás ni modificar el entorno.

PERSONALIDADES: TIPOS  A    Y B                             .

El primer paso para el control de estrés radica en identificar el origen de nuestros problemas y medir su efecto en nuestras vidas.

En los años sesenta, los cardiólogos Meyer Friedman y Ray Rosenman realizaron una investigación sobre los efectos que el estrés ocasionaba en el organismo e identificaron dos tipos de personalidades, que llamaron “A” y “B”. Las personas “Tipo A” son perfeccionistas y altamente competitivas, se imponen plazos muy cortos para lograr sus metas, necesitan que se les infunda confianza en sí mismos, son impacientes, pueden ser agresivos si las cosas no salen como lo planean, hablan mucho de ellos mismos, necesitan llamar la atención y no saben escuchar a los demás.

Los individuos “Tipo B” son informales, seguros de sí mismos, relajados y agradables. Son tan motivados como las personas “Tipo A”. Son pacientes y realizan sus tareas en una forma eficiente y tranquila. Saben escuchar, transmiten menos señales de ansiedad y les afecta menos el estrés ya que no son competitivos ni tienen la urgencia inflexible del tiempo.

3.-  FASES DEL ESTRÉS

En la descripción de la enfermedad, se identifican por lo menos las siguientes tres fases en el modo de producción del estrés:

1)    Reacción de Alarma:

El organismo, amenazado por las circunstancias se altera fisiológicamente por la activación de una serie de glándulas, especialmente en el hipotálamo y la hipófisis ubicadas en la parte inferior del cerebro, y por las glándulas suprarrenales localizadas sobre los riñones en la zona posterior de la cavidad abdominal.

El cerebro, al detectar la amenaza o riesgo, estimula al hipotálamo quien produce “factores liberadores” que constituyen substancias específicas que actúan como mensajeros para zonas corporales también específicas. Una de estas substancias es la hormona denominada A.C.T.H. (Adrenal Cortico Trophic Hormone) que funciona como un mensajero fisiológico que viaja por el torrente sanguíneo hasta la corteza de la glándula suprarrenal, quien bajo el influjo de tal mensaje produce la cortisona u otras hormonas llamadas corticoides.
A su vez otro mensaje que viaja por la vía nerviosa desde el hipotálamo hasta la médula suprarrenal, activa la secreción de adrenalina. Estas hormonas son las responsables de las reacciones orgánicas en toda la economía corporal.

2)    Estado de Resistencia:

Cuando un individuo es sometido en forma prolongada a la amenaza de agentes lesivos físicos, químicos, biológicos o sociales el organismo si bien prosigue su adaptación a dichas demandas de manera progresiva, puede ocurrir que disminuyan sus capacidades de respuesta debido a la fatiga que se produce en las glándulas del estrés. Durante esta fase suele ocurrir un equilibrio dinámico u homeostasis entre el medio ambiente interno y externo del individuo.

Así, si el organismo tiene la capacidad para resistir mucho tiempo, no hay problema alguno, en caso contrario sin duda avanzará a la fase siguiente.

3)    Fase de Agotamiento:

La disminución progresiva del organismo frente a una situación de estrés prolongado conduce a un estado de gran deterioro con pérdida importante de las capacidades fisiológicas y con ello sobreviene la fase de agotamiento en la cual el sujeto suele sucumbir ante las demandas pues se reducen al mínimo sus capacidades de adaptación e interrelación con el medio.

4.- ENFERMEDADES CAUSADAS POR ESTRÉS

La práctica médica ha constatado por años las enfermedades producto del estrés, los estilos de vida actuales son cada día más demandantes, esto lleva el hombre moderno a incrementar notablemente en mucho sus cargas de tensión  y produce la aparición de diversas patologías.
Las enfermedades que sobrevienen a consecuencia del estrés pueden clasificarse en dos grandes grupos:
1) Enfermedades por Estrés Agudo.
Aparecen en los casos de exposición breve e intensa a los agentes lesivos, en situaciones de gran demanda que el individuo debe solucionar, aparece en forma súbita, evidente, fácil de identificar y generalmente es reversible. Las enfermedades que habitualmente observan son:
•    Ulcera por Estrés
•    Estados de Shock
•    Neurosis Post Traumática
•    Neurosis Obstétrica
•    Estado Post quirúrgico

2) Patologías por Estrés Crónico.
La persistencia del individuo ante los agentes estresantes durante meses o aun años, produce enfermedades de carácter más permanente, con mayor importancia y también de mayor gravedad. El estrés genera inicialmente alteraciones fisiológicas, pero su persistencia crónica produce finalmente serias alteraciones de carácter psicológico y en ocasiones falla de órganos blanco vitales. A continuación se mencionan algunas de las alteraciones más frecuentes:
•    Dispepsia
•    Gastritis
•    Ansiedad
•    Accidentes
•    Frustración
•    Insomnio
•    Colitis Nerviosa
•    Migraña
•    Depresión
•    Agresividad
•    Disfunción Familiar
•    Neurosis de Angustia
•    Trastornos Sexuales
•    Disfunción Laboral
•    Hipertensión Arterial
•    Infarto al Miocardio
•    Adicciones
•    Trombosis Cerebral
•    Conductas antisociales
•    Psicosis Severas

5.- FACTORES QUE INFLUYEN SOBRE EL ESTRÉS

Las investigaciones recientes demuestran que existen varios factores que pueden agravar el estrés e incluso convertir una situación aparentemente inocua en una que amenaza con afectar negativamente nuestra salud.  Los más importantes de éstos son:

1.    Imposibilidad de anticipar o predecir – Se da cuando sabemos que una situación o evento estresante habrá de ocurrir pero no tenemos forma de saber cuando ni como.

2.    Falta de control – Es lo que tenemos cuando no podemos hacer nada para modificar o escapar de una situación.  Es un estado sin esperanza.

3.    Falta de medios para descargar la frustración – En nuestra moderna sociedad se nos pide que disimulemos las frustraciones y no demos rienda suelta a nuestros impulsos y emociones.  Esto puede tener el efecto de permitir la acumulación de diversas hormonas y otras sustancias que pueden resultar nocivas al organismo.  La falta de medios adecuados para descargar la frustración y aliviar el estrés hace que muchas personas utilicen con este fin las bebidas alcohólicas, las drogas o el comer excesivamente con los resultados que todos conocemos.

Por otra parte, se ha descubierto que existen ciertas características personales que influyen sobre la manera en que somos afectados(as) por el estrés.

Los psicólogos Suzanne Kobasa y Salvatore Maddi llevaron a cabo un estudio con 200 ejecutivos y ejecutivas de empresa que recientemente habían estado sometidos a altos niveles de estrés.  Una buena parte de ellos había sido víctimas de enfermedades relacionadas con el estrés.  Sin embargo, otros aparentemente no habían sufrido ningún efecto adverso.  Lo que descubrieron Kobasa y Maddi fue que aquellas personas que permanecieron saludables tenían una forma de ver y de manejar  eventos de estrés muy distintos  a la de aquellas que enfermaron.  Las personas que permanecieron saludables se distinguían por una actitud relajada ante los problemas, en particular estas personas:
•  Le dan la bienvenida a los cambios, sean positivos o negativos.  Los perciben como una parte inevitable de la vida y como una oportunidad de crecimiento, no como una amenaza a su seguridad.
•  No ven los reveses y los desastres como “el fin del mundo” o como algo que no tiene remedio.
•  Tienen confianza en su capacidad para resolver los problemas que surjan o controlar el impacto de los mismos.
•  Poseen una amplia red de apoyo.  Están profundamente involucrados con familia, compañeros de trabajo o amistades.
•  Poseen un fuerte sentido de compromiso, dedicación y dirección en sus vidas.
•  Creen en el valor y la importancia de la labor que llevan a cabo y se perciben a si mismos(as) como personas valiosas.

6.- CONSEJOS PARA REDUCIR EL ESTRÉS?

1.    HACER UNA RUTINA — como un “reloj”

Si se sufre sobre-estrés, Esto significa que ha perturbado su reloj interno. Es necesario volver a equilibrar el reloj interno si quiere sentirse bien y dormir profundamente. Asígnese una hora para dormir y para despertar. Esto establece un marco de referencia para su reloj interno. Esto llevará de dos a tres semanas por lo tanto no hay que desistir.

¿ si trato de dormir a las 10 pm  y no lo consigo? ¿Despertaré  a media noche?
Los problemas de insomnio son la característica número uno del sobre estrés. Cuando su reloj interno deja de trabajar, tendrá problemas para dormir o mantenerse dormido. También puede suceder que sienta sueño todo el tiempo. Cualquiera de los dos síntomas pueden ocurrir cuando falla el reloj interno. Todo depende de la “posición” en que se encontraba el reloj al dejar de funcionar.

Por tal motivo no espere dejar de tener problemas para dormir hasta que su reloj interno no se encuentre trabajando adecuadamente. Haga lo mejor que pueda. Manténgase firme en sus horarios y recuerde que el proceso tarda de dos a tres semanas.

¿y si me acuesto pero no logro conciliar el sueño? Si después de 45 minutos aún no logra dormirse, levántese y lea un libro o haga alguna actividad en su casa. Tarde o temprano se sentirá cansado y se dormirá. Siga acostándose a la misma hora, en la medida que vaya reduciendo sus niveles de estrés comenzará a funcionar su reloj interno. Mientras tanto, sea paciente.

Si se debe hacer rotación por  turnos :

Su reloj interno siempre intentará sincronizarse con su rutina cotidiana. Si su trabajo requiere cubrir diferentes turnos tal vez encuentre difícil ajustar su reloj interno. Normalmente nuestro reloj interno nos despierta a la hora de ir a trabajar y nos dice que es hora de dormir al terminar nuestro trabajo pero si usted tiene un turno nocturno su reloj se adaptará para mantenerlo despierto de noche y permitirle dormir durante el día. Sin embargo, hay que recordar que éste proceso lleva de dos a tres semanas, por lo tanto si está cambiando de turno con mayor frecuencia, su reloj interno no tendrá tiempo suficiente para adaptarse y estará siempre “desfasado”. Usted estará trabajando cuando su cuerpo quiere dormir o dormir cuando su cuerpo quiere trabajar. Esto hará casi imposible que su reloj interno funcione adecuadamente.

Si se encuentra sobre-estresado evite rotación de turnos o trate de trabajar por lo menos 3 semanas antes de cambiar de turno. Asegúrese de cambiar su turno siempre hacia adelante; de la mañana hacia la tarde, hacia la noche hacia la mañana.

¿Recuerda que el reloj interno era de 25 horas? Por éste motivo es más fácil desvelarse una hora que tratar de dormirse una hora antes. Al cambiar de turno nunca “retroceda” o se le fundirá un fusible a su reloj interno.

Si su trabajo requiere de viajes largos:

Si su trabajo requiere que usted viaje muchas horas en avión, usted estará familiarizado con el cansancio que esto ocasiona. Esto ocurre cuando atravesamos varios husos horarios. Por ejemplo: si usted toma un avión en Hawaii, al llegar a Nueva York serán las 10 pm. pero para su cuerpo serán las 6 pm.

Todos los ritmos: temperatura, hormona del estrés, ciclos de sueño etc. estarán des sincronizados con la hora local. Ahora usted intenta dormir pero su cuerpo aún no está listo para dormir. Su cuerpo tardará de dos a tres semanas para recuperarse, mientras tanto usted se sentirá cansado y desubicado.

Si se encuentra sobre-estresado evite los viajes que crucen los husos horarios pero si es absolutamente necesario que lo haga, por lo menos evite que los viajes sean muy frecuentes. Recuerde que será más fácil adaptarse al nuevo horario si se mantiene despierto a si trata de dormirse antes de que tenga sueño.

Si trabaja con luz artificial:

Su reloj interno requiere que halla luz solar para sincronizarse con su hora local. La luz fluorescente normal no tiene el mismo espectro que la luz solar y por lo tanto NO ayuda a que su reloj interno se adapte. Si una persona entra a trabajar antes de que salga el sol, trabaja todo el día con luz artificial fluorescente y de nuevo sale cuando ya es de noche, su reloj interno estará permanentemente desfasado y sufrirá de cansancio etc… Por éste motivo se han comenzado a producir focos de luz fluorescente de “espectro solar”. Este tipo de luz permitirá que su reloj interno se adapte adecuadamente.
Si trabaja en interiores trate de trabajar cerca de una ventana. Si ésto no es posible consígase unos focos de luz fluorescente de “espectro solar”. En verdad funcionan.

Para las personas que nunca ven la luz solar una buena alternativa sería sentarse durante una hora enfrente de un foco de luz solar de 600 watts a un metro de distancia. Hága ésto a la hora que desea que su reloj interno lo despierte por la mañana. Puede hacer otras cosas como: desayunar, leer, ver televisión etc… pero la luz deberá estar enfrente de usted. (Se requiere precaución al utilizar terapia de luz en personas con desórdenes manico-depresivos, sensibilidad a la luz o ciertas condiciones médicas que ocasionen una vulnerabilidad al daño visual por exposición a la luz – consulte con su médico antes de utilizar éste tipo de terapia.)

Algunas personas que viven muy al norte y que carecen de suficiente luz solar natural, padecen de una enfermedad llamada “Depresión de Adaptación Estacional” (SAD). Para ellos ésta sugerencia podrá ser igualmente válida.

2.    TOMAR UN DESCANSO

Debe de darle tiempo suficiente a su cuerpo para que pueda repararse a sí mismo y para regenerar mensajeros alegres. Si tiene síntomas de sobre estrés tales como:

•    Fatiga
•    Dolores
•    Angustia
•    Insomnio
•    Ausencia de placer en la vida
•    Depresión

Déle a su cuerpo la oportunidad de recuperarse.
Cada mañana haga una lista de las cosas que necesita hacer durante el día y después…
CORTE LA MITAD INFERIOR DE LA LISTA!

3.    REDUCIR LOS COMPROMISOS  SOCIALES

Dejar  que otra persona haga la cena para la reunión familiar. Solo salga socialmente una vez por semana. Dígales a sus visitas de fuera (que siempre esperan quedarse en su casa) que le hablen en cuanto se hallan registrado en el hotel.
DIGA QUE “NO” A MUCHOS DE LOS REQUERIMIENTOS SOBRE SU TIEMPO HECHO POR OTRAS PERSONAS.
“No dejen de llamar en cuanto se hallan registrado en su hotel, okay?”

4.    POSTERGAR LOS CAMBIOS EN EL MEDIO AMBIENTE

Recuerde que el CAMBIO ES ESTRES por lo tanto relájese y evite o posponga cambios grandes en su vida.
•    Posponga remodelar su casa o apartamento
•    Posponga cambiarse a una nueva casa o apartamento

El hacer un cambio en su medio ambiente, aunque sea positivo, añade un elemento importante de estrés. Añadirá por lo menos 25 puntos y si tomamos en cuenta que puede ser una carga económica, podrá aumentar su nivel de estrés hasta 65 puntos.

Cuando considera bajar sus niveles por debajo de los 150 puntos verá como posponer un cambio en el medio ambiente será muy útil para conseguir su meta.

5.    REDUCIR EL NÚMERO DE HORAS DE TRABAJO O ESCUELA

Si usted es una persona adicta a la escuela o al trabajo necesita reducir la demanda de energía que le exige a su cuerpo. Si estudia o trabaja más de 40 horas por semana esto añadirá 40 puntos a su nivel de estrés.
TOMESE UN DESCANSO

“El mejor trabajador del año.”

6.    LA DIETA DEL SOBRE-ESTRÉS

Mantenga su nivel de azúcar estable
Las personas que padecen de sobre-estrés casi siempre comienzan a utilizar el azúcar como un “levanta-muerto”. Esto causa que sus niveles sanguíneos de azúcar suban y bajen drásticamente. Por lo tanto, una consideración dietética importante sería evitar éstas variaciones en el nivel de azúcar. Tomar azúcar en forma de carbohidratos complejos tales como”: cereales, arroz, sémola, pan y patatas. Estos alimentos, compuestos de moléculas de azúcar de enlaces fuertes, son des compuestas por el cuerpo de manera más lenta. Esto permite que el azúcar se libere paulatinamente. El comer menos pero con mayor frecuencia también ayuda a mantener estable el nivel de azúcar.

Coma más verduras
La producción cerebral de serotonina, uno de los mensajeros alegres, es muy sensible a la dieta. El aumento se debe a una mejor absorción del amino ácido L-triptófano. (Las verduras contienen una forma natural de triptófano. A éste momento, el triptófano artificial ha sido descontinuado de las tiendas naturistas por haberse asociado con algunas enfermedades severas y hasta, en algunos casos, mortales.) Las carnes son fuentes naturales de triptófano-L pero al comer carne el triptófano tiene que competir con tantos amino ácidos para su absorción, que con frecuencia queda relegado, por tal motivo es mucho mejor obtener el triptófano de las verduras.
En otras palabras–coma una ensalada.

7.    REDUCIR EL USO DE LOS “LEVANTA-MUERTOS”

Tener cuidado con las reacciones clave.
Para reducir el consumo de éstas substancias, aléjelas de su casa o de cualquier lugar de fácil acceso. No olvide también eliminarlas de su escritorio y de su carro. Aunque usted quiera reducir su consumo de azúcar, cafeína, tabaco o alcohol, el simple hecho de ver éstas substancias podrá ser suficiente para consumirlas. Tal vez el simple hecho de ver una cerveza podrá llevarlo a tomársela antes de poder evitarlo.

8.    EVITAR LAS ALERGIAS

Las alergias son una fuente importante de estrés para muchos de nosotros. Si algunas substancias o elementos le causan una reacción alérgica deberá evitarlas.

9.    COMIENZAR UN EJERCICIO AGRADABLE – DESCANSE SU MENTE

Comience algún ejercicio que usted disfrute. Preferiblemente algún ejercicio que lo ponga en contacto con otras personas. El valor del ejercicio 3 veces a la semana de 20 minutos a 2 horas jamás podrá ser exagerado. En moderación, el ejercicio levantará sus MENSAJEROS ALEGRES de una forma suave y permanente. Lo hará sentirse bien de inmediato.

El ejercicio tiene otro aspecto benéfico. Cuando una persona hace ejercicio no puede preocuparse, por tal motivo deja descansar las células nerviosas de su cerebro que tienen ésta función. De ésta manera podrán repararse y recuperar sus mensajeros alegres para funcionar de manera adecuada.

Existen otras maneras para “descansar” su mente. Bailar, escuchar música, leer, artes manuales, tocar un instrumento musical, meditación y la relajación sirven para disminuir el estrés. Cualquier actividad que concentre su atención fuera de los problemas de la vida cotidiana le ayudará a descansar su mente. Estas actividades le permiten descansar a la parte de su cerebro que se dedica a “solucionar problemas”. Así podrá recuperar sus mensajeros alegres.

10.    DESCONTINUE EL USO DE CALMANTES

Los tranquilizantes o calmantes evitarán que su cuerpo recupere sus mensajeros alegres. A diferencia de los “levanta-muertos” que pueden tomarse en moderación sin que ocurra algún daño, los calmantes deben ser evitados por completo.

Al reducir su cantidad de estrés, estabilizar su nivel de azúcar, mejorar su dieta, evitar alergias y hacer ejercicio notará que los calmantes no serán necesarios.

Sin embargo, antes de descontinuar cualquier medicamento consúltelo con su médico. No queremos accidentalmente descontinuar el uso de algún medicamento para la epilepsia o el corazón. A su vez, muchos de los calmantes deberán reducirse gradualmente. Pregúntele a su doctor antes de cambiar cualquier medicamento.

7.- ESTRÉS LABORAL

Normativa Laboral
La Directiva Marco de la Unión Europea, en materia de Salud y Seguridad, obliga al empresario a reconocer los factores de estrés y a corregirlos. Esta directiva, establece entre otras cuestiones, que el empresario “deberá garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en todos los aspectos relacionados con el trabajo (…) con arreglo a los siguientes principios generales de prevención: evitar los riesgos, evaluar los riesgos que no se puedan evitar, combatir los riesgos en su origen, adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo, así como en la elección de los equipos de trabajo y los métodos de trabajo y producción, con miras, en particular, a atenuar el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos de los mismos en la salud”.
España como Estado Miembro de la Unión Europea adoptó a través de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995 de 8 de noviembre), esta normativa comunitaria y así, en su artículo 18.1.a, estableció que el empresario adoptará las medidas adecuadas para que los trabajadores reciban todas las informaciones necesarias en relación con los riesgos para la seguridad y la salud en el trabajo.
Así mismo y como desarrollo de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, se aprobó por Real Decreto en enero de 1997 el Reglamento de los Servicios de Prevención, y en su Sección 1ª que trata sobre la evaluación de los riesgos, establece en su art. 3.1.a, que el empresario deberá eliminar o reducir el riesgo, mediante medidas de prevención en el origen, organizativas, de protección colectiva, de protección individual o de formación e información a los trabajadores.

Algunas de las situaciones que se dan en el ámbito laboral, en relación con el estrés son las siguientes:
•    Puede llevar a la enfermedad
•    Puede originar un incremento de accidentes
•    Puede dar lugar al absentismo laboral o bajo rendimiento.
•    Puede conducir a la incapacidad laboral por alteraciones somáticas o psicológicas.
•    Puede determinar un clima psico social insano en las organizaciones.
Definiciones de estrés
Quizás la mejor forma de conceptualizar el estrés profesional no pase por revisar las diferentes teorías que sobre el mismo se han ofrecido, sino que de la misma forma que plantea Peiró y Salvador (1993), la comprensión del mismo se asienta en un modelo de síntesis que nos resulte útil para nuestras reflexiones. Para ello, señalan seis bloques de variables que hay que tener en cuenta a la hora de hablar de estrés profesional.
•    Variables ambientales: el estrés se origina a partir de determinados estímulos, físicos y sociales, que someten a la persona a demandas que éstas no pueden satisfacer de forma competente y adecuada, al tiempo que perciben la necesidad de hacerlo. Por lo tanto, estas variables suponen discrepancias o desajustes entre las demandas del ambiente y los recursos disponibles. La importancia que el trabajador le dé a esas discrepancias será definitivo para que incidan en él de una forma más o menos negativa.
•    Las características de la persona: Parece que existen determinadas variables de personalidad que influyen como determinantes, moduladores o mediadores sobre la experiencia de estrés y sobre sus efectos y consecuencias. Entre otros patrones de personalidad se ha estudiado: auto eficacia, locus de control, valores, personalidad resistente, personalidad tipo A, neurocitismo, entre otras.
•    La experiencia subjetiva: es un elemento esencial de la experiencia de estrés la constatación por parte del trabajador de que existe una discrepancia relevante entre las demandas amenazantes del entorno y de los recursos de que dispone para hacerles frente. Es necesario por tanto no sólo la consideración de la situación por parte de la persona, sino también la apreciación y valoración de los recursos disponibles.
•    Respuestas del trabajador, estrategias de afrontamiento: el trabajador ante una situación de estrés intenta desarrollar una o varias estrategias de afrontamiento, que persiguen mitigar o eliminar la fuente de estrés. También pueden tratar de evitar la experiencia estresante mediante una reestructuración cognitiva, incidiendo en la situación estresante, en sus propios deseos y expectativas en relación con esa situación, en la importancia concedida a la discrepancia entre demandas y recursos, o en la apreciación de la propia situación.
•    Los resultados de la experiencia de estrés: entre los resultados que provoca la experiencia de estrés y las estrategias de afrontamiento utilizadas, podemos destacar las reacciones fisiológicas, los cambios en los estados y procesos psicológicos, así como en diferentes comportamientos.
•    Las consecuencias del estrés: entre las consecuencias se incluyen especialmente aquellas más o menos permanentes sobre la salud del trabajador (en el sistema inmunológico, reacciones psicofisiológicas, trastornos psicológicos, etc.). También se valora que estas consecuencias tengan una determinada temporalidad, hablándose en ese caso de estrés crónico o agudo. Hay que señalar que muchas veces estas consecuencias son propias del propio sistema cultural de la organización que potencia la existencia de estresores dando como consecuencia un “estrés generalizado” y, en definitiva, una salud organizacional e individual de tipo laboral muy deteriorada.
Concepto de Burnout
El concepto de estar quemado (burnout) debe su origen a Freudenberger (1974), y se ha identificado como característico de los trabajos de “servicios humanos”, es decir de aquellas profesiones que deben mantener una relación continua de ayuda hacia el “cliente”: médicos, profesores, enfermeras, asistentes sociales, psiquiatras, psicólogos, policías, etc. (García Izquierdo, 1991). Por esta razon, una de las características propias del síndrome será el “desgaste emocional” que dicha interacción va produciendo en el trabajador.
Inicialmente Freudenberger (1974) simboliza el burnout como una “sensación de fracaso y una existencia agotada o gastada que resultaba de una sobrecarga por exigencias de energías, recursos personales o fuerza espiritual del trabajador”, que situaban las emociones y sentimientos negativos producidos por el burnout en el contesto laboral, ya que es este el que puede provocar dichas reacciones. Pines y Kafry (1978) definen el burnout “como una experiencia general de agotamiento físico, emocional y actitudinal”. Posteriormente, Dale (1979) es uno de los que inician la concepción teórica del burnout entendido como consecuencia del estrés laboral y con la que mantiene que el síndrome podría variar en relación a la intensidad y duración del mismo.
Así se van aportando otros términos a la definición, refiriéndose a un “vaciamiento de sí mismo” que viene provocado por el agotamiento de los recursos físicos y mentales que sentimos tras el esfuerzo excesivo por alcanzar una determinada expectativa no realista, bien impuesta por él o por los valores propios de la sociedad. El trabajo como detonante fundamental del burnout va a ser básico en todas las definiciones posteriores.
Cherniss (1980) es uno de los primeros autores que enfatiza la importancia del trabajo, como antecedente, en la aparición del burnout y lo define como “cambios personales negativos que ocurren a lo largo del tiempo en trabajadores con trabajos frustrantes o con excesivas demandas”.

En esta misma línea Edelwich y Brodsky (1980) definen el burnout “como una perdida progresiva del idealismo, energía y motivos vividos por la gente en las profesiones de ayuda, como resultado de las condiciones de trabajo”” Proponen cuatro fases por las cuales pasa todo individuo con burnout:
1. Entusiasmo, caracterizado por elevadas aspiraciones, energía desbordante y carencia de la noción de peligro.
2. Estancamiento, que surge tras no cumplirse las expectativas originales, empezando a aparecer la frustración.
3. Frustración, en la que comienzan a aparecer problemas emocionales, físicos y conductuales. Esta fase sería el núcleo central del síndrome.
4. Apatía, que sufre el individuo y que constituye el Típico mecanismo de defensa ante la frustración.
Pero son, sin lugar a dudas, Maslach y Jackson (1981) las que proponen la definición de burnout más aceptada actualmente: “un síndrome tridimensional caracterizado por agotamiento emocional, despersonalización y reducida realización personal”. Cada una de las tres dimensiones apuntadas en el síndrome se puede conceptualizar de la siguiente manera:
* Agotamiento emocional haría referencia a las sensaciones de sobreesfuerzo físico y hastío emocional que se produce como consecuencia de las continuas interacciones que los trabajadores deben mantener entre ellos y con los clientes.
* Despersonalización supondría el desarrollo de actitudes y respuestas cínicas hacia las personas a quienes los trabajadores prestan sus servicios.
* Reducida realización personal conllevaría la perdida de confianza en la realización personal y la presencia de un negativo auto concepto como resultado, muchas veces inadvertido, de las situaciones ingratas.
A lo largo del proceso, agotamiento emocional-despersonalización-reducida realización personal, irían apareciendo sintomatología diversa de tipo conductual, físico, emocional, actitudinal e interpersonal, tanto en el propio trabajador como a nivel de la interacción que efectúa con la organización. La virulencia de este proceso estaría amortiguada por la disposición de recursos de afrontamiento, fundamentalmente la existencia de apoyo social organizacional (de supervisores y compañeros) y personal (de pareja, familia y amigos), con lo que su desarrollo estaría marcado por dichos recursos.
El hecho de que este modelo sea tan reciente no ha dado lugar a su constatación, desconociéndose la validez empírica que pueda tener; sin embargo, sí parece que desde un planteamiento más teórico los razonamientos expuestos se asemejan bastante al proceso de estrés profesional que un trabajador puede experimentar ante determinadas demandas estresantes.
EL ESTRÉS DE TRABAJO Y LA SALUD
El estrés hace que el cerebro se ponga en guardia. La reacción del cerebro es preparar el cuerpo para la acción defensiva. El sistema nervioso se despierta y las hormonas se liberan para avivar los sentidos, acelerar el pulso, profundizar la respiración, y tensar los músculos. Esta respuesta (a veces llamada la respuesta de luchar o huir) es importante porque nos ayuda defendernos contra situaciones amenazantes. La respuesta se programa biológicamente. Todos reaccionen más o menos de la misma manera no importa si la situación sea en la casa o en el trabajo.
Los episodios de estrés que duran poco o están infrecuentes representan poco riesgo. Pero cuando las situaciones estresantes continúan no resueltas, se queda el cuerpo en un estado constante de activación, lo que aumenta la tasa del desgaste a los sistemas biológicos. En última instancia, resulta la fatiga o el daño, y la habilidad del cuerpo de arreglarse y defenderse se puede comprometer seriamente. Como resultado, aumenta el riesgo de herida o de enfermedad.
Hace 20 años, muchos estudios han considerado la relación entre el estrés de trabajo y una variedad de enfermedades. Alteraciones de humor y de sueño, el estómago descompuesto y el dolor de cabeza, y relaciones alterados con la familia y los amigos son ejemplos de problemas relacionados con el estrés que se desarrollan rápidamente y se ven comúnmente en estos estudios. Estas señales tempranas del estrés de trabajo usualmente están fáciles de reconocer. Pero los efectos del estrés de trabajo en las enfermedades crónicas son más difíciles de ver porque las enfermedades crónicas necesitan mucho tiempo para desarrollarse y se pueden influir por muchos factores aparte del estrés. Sin embargo, la evidencia rápidamente está acumulando y sugiere que el estrés tiene un papel importante en varios tipos de problemas crónicos de la salud particularmente la enfermedad cardiovascular, las afecciones músculo-esqueléticas, y las afecciones psicológicos.
Los gastos de asistencia médica son casi 50% más para trabajadores que reportan niveles altos de estrés.

Lo que nos dicen las investigaciones:
La enfermedad cardiovascular
Muchos estudios sugieren que los trabajos que exigen mucho psicológicamente y que permiten a los empleados poco control sobre el proceso de trabajo hacen aumentar el riesgo de la enfermedad cardiovascular.
Las afecciones músculo-esqueléticas
Sobre la base de investigaciones por NIOSH y muchas otras organizaciones, se cree mucho que el estrés de trabajo aumenta el riesgo del desarrollo de afecciones músculo-esqueléticas de la espalda y de las extremidades de abajo.
Las afecciones psicológicas
Varios estudios sugieren que las diferencias entre las tasas de problemas de la salud mental (como la depresión y el agotamiento) para varias ocupaciones se deben en parte a las diferencias entre los niveles del estrés de trabajo. (Las diferencias de economía y estilo de vida entre ocupaciones también pueden contribuir a algunos de estos problemas.)
La herida en el lugar de trabajo
Aunque se necesita más estudio, se aumenta la preocupación que las condiciones estresantes se afecten las prácticas seguras de trabajo y crean el marco para las heridas en el trabajo.
El suicidio, el cáncer, las úlceras, y las funciones inmunes afectadas
Unos estudios sugieren una relación entre las condiciones estresantes de trabajo y estos problemas de la salud. Sin embargo, se necesitan más investigaciones antes de que se pueda sacar conclusiones firmes.

EL ESTRÉS, LA SALUD, Y LA PRODUCTIVIDAD
Algunos empleadores suponen que las condiciones estresantes de trabajo sean un malo necesario que las compañías deben aumentar la presión a los trabajadores y prescindir de las preocupaciones de salud para seguir siendo productivas y lucrativas en la economía de hoy. Pero las conclusiones de investigación cuestionan esta opinión. Los estudios muestran que las condiciones estresantes de trabajo están asociadas con el absentismo, la tardanza, y un número aumentado de intenciones de dimisión—todo de lo cual tiene un efecto negativo en lo esencial.
Los estudios recientes de las organizaciones denominadas sanas sugieren que las políticas beneficiando la salud del trabajador también benefician lo esencial. Una organización sana se define como una que tiene tasas bajas de enfermedad, lesiones, y invalidez en su personal y también está competitiva en el mercado. Las investigaciones de NIOSH han identificado unas características organizativas asociadas con el trabajo sano de bajo estrés y con niveles altos de productividad. Unos ejemplos de estas características incluyen los siguientes:
•    El reconocimiento de empleados por buen rendimiento en el trabajo
•    Oportunidades para el fomento de la carrera
•    Una cultura de organización que valora al trabajador individual
•    Acciones de la dirección que concuerdan con los valores organizativos

¿EN QUÉ MEDIDA ES IMPORTANTE EL ESTRÉS LABORAL?
o    Un 48% de los trabajadores europeos considera que el estrés afecta a su salud.
o    Supone una carga para :
•         El individuo.
•         La organización.
•         La sociedad.
o    Es una amenaza para:
•         La salud.
•         El bienestar.
•         La productividad.
o    En USA el estrés y enfermedades mentales suponen un coste anual de 230 millones de dólares.
o    Un 80% de los trabajadores desearía cambiar de trabajo por esta razón.

¿QUÉ ES EL ESTRÉS LABORAL?
o    Hablamos de estrés cuando se produce una discrepancia  entre las demandas del ambiente, y los recursos de la persona para hacerles frente.
o    El estrés es una respuesta adaptativa, que en un primer momento nos ayuda a responder más rápida y eficazmente a situaciones que lo requieren.
o    Nuestro cuerpo se prepara para un sobreesfuerzo, somos capaces de procesar más información sobre el problema y actuamos de forma rápida y decidida.
o    El problema es que nuestro cuerpo tiene unos recursos limitados y aparece el agotamiento.
o    Relacionado con el estrés laboral, aparece el Síndrome de Burnout o estar quemado. Éste ha sido entendido como una respuesta emocional y cognitiva a ciertos factores laborales e institucionales, o como consecuencia del estrés.
o    Se ha comprobado que la preparación de un determinado grupo de profesionales no siempre es suficiente para afrontar situaciones habituales de su trabajo, dando lugar a la aparición de dificultades emocionales y conductuales y conllevan un sentimiento de fracaso personal e/o incapacidad para el ejercicio de la profesión.

¿CÓMO AFECTA EL ESTRÉS LABORAL AL SER HUMANO?
o   Efectos emocionales: Ansiedad, Agresión, Apatía, Aburrimiento, Depresión, Fatiga, Sentimientos de culpa, Vergüenza, Irritabilidad, Mal genio, Tristeza, Baja autoestima, Tensión, Nerviosismo, Soledad
o    Efectos sobre el pensamiento: Incapacidad para tomar decisiones, Incapacidad para concentrarse, Olvidos frecuentes, Hipersensibilidad a la crítica, Bloqueos mentales
o    Efectos sobre nuestro comportamiento: Predisposición a accidentes, Consumo de drogas, Explosiones emocionales, Comer en exceso, Falta de apetito, Beber y fumar en exceso, Excitabilidad, Conductas impulsivas, Alteraciones en el habla, Risas nerviosas, Incapacidad de descansar, Temblores
o    Efectos sobre el trabajo: Absentismo, Relaciones laborales pobres, Altas tasas de cambio de trabajo, Mal clima en la organización, Antagonismo con el trabajo, Falta de satisfacción con el desempeño del empleo, Mala productividad

8.- FACTORES QUE AFECTAN A LA SALUD DEL TRABAJADOR

El estrés laboral se conceptualiza como el conjunto de fenómenos que se suceden en el organismo del trabajador con la participación de los agentes estresantes lesivos derivados directamente del trabajo o que con motivo de este, pueden afectar la salud del trabajador.
1) Factores Psicosociales en el Trabajo.
Los factores psicosociales en el trabajo representan el conjunto de percepciones y experiencias del trabajador, algunos son de carácter individual, otros se refieren a las expectativas económicas o de desarrollo personal y otros más a las relaciones humanas y sus aspectos emocionales.
El enfoque más común para abordar las relaciones entre el medio ambiente psicológico laboral y la salud de los trabajadores ha sido a través del concepto de estrés. Tanto en los países en desarrollo como en los estados industrializados el medio ambiente de trabajo en conjunto con el estilo de vida provocan la acción de factores psicológicos y sociales negativos. Por ello la importancia de su estudio desde el punto de vista profesional ha ido aumentando día con día, estos estudios deben incluir tanto los aspectos fisiológicos y psicológicos, como también los efectos de los modos de producción y las relaciones laborales.
Las actuales tendencias en la promoción de la seguridad e higiene en el trabajo incluyen no solamente los riesgos físicos, químicos y biológicos de los ambientes laborales, sino también los múltiples y diversos factores psicosociales inherentes a la empresa y la manera como influyen en el bienestar físico y mental del trabajador.
Estos factores consisten en interacciones entre el trabajo, su medio ambiente laboral, la satisfacción laboral y las condiciones de la organización por un lado y por otra parte las características personales del trabajador, sus necesidades, su cultura, sus experiencias y su percepción del mundo.
Los principales factores psicosociales generadores de estrés presentes en el medio ambiente de trabajo involucran aspectos de organización, administración y sistemas de trabajo y desde luego la calidad de las relaciones humanas.
Por ello, el clima organizacional de una empresa se vincula no solamente a su estructura y a las condiciones de vida de la colectividad del trabajo, sino también a su contexto histórico con su conjunto de problemas demográficos, económicos y sociales. Así, el crecimiento económico de la empresa, el progreso técnico, el aumento de la productividad y la estabilidad de la organización dependen además de los medios de producción, de las condiciones de trabajo, de los estilos de vida, así como del nivel de salud y bienestar de sus trabajadores.
En la actualidad se producen acelerados cambios tecnológicos en las formas de producción que afectan consecuentemente a los trabajadores en sus rutinas de trabajo, modificando su entorno laboral y aumentando la aparición o el desarrollo de enfermedades crónicas por estrés.
Otros factores externos al lugar de trabajo pero que guardan estrecha relación con las preocupaciones del trabajador se derivan de sus circunstancias familiares o de su vida privada, de sus elementos culturales, su nutrición, sus facilidades de transporte, la vivienda, la salud y la seguridad en el empleo.
Algunos de los principales factores psicosociales que con notable frecuencia condicionan la presencia de estrés laboral se señalan a continuación:
A) Desempeño Profesional:
•    Trabajo de alto grado de dificultad
•    Trabajo con gran demanda de atención
•    Actividades de gran responsabilidad
•    Funciones contradictorias
•    Creatividad e iniciativa restringidas
•    Exigencia de decisiones complejas
•    Cambios tecnológicos intempestivos
•    Ausencia de plan de vida laboral
•    Amenaza de demandas laborales
B) Dirección:
•    Liderazgo inadecuado
•    Mala utilización de las habilidades del trabajador
•    Mala delegación de responsabilidades
•    Relaciones laborales ambivalentes
•    Manipulación o coacción del trabajador
•    Motivación deficiente
•    Falta de capacitación y desarrollo del personal
•    Carencia de reconocimiento
•    Ausencia de incentivos
•    Remuneración no equitativa
•    Promociones laborales aleatorias
C) Organización y Función:
•    Prácticas administrativas inapropiadas
•    Atribuciones ambiguas
•    Desinformación y rumores
•    Conflicto de autoridad
•    Trabajo burocrático
•    Planeación deficiente
•    Supervisión punitiva

D) Tareas y Actividades:
•    Cargas de trabajo excesivas
•    Autonomía laboral deficiente
•    Ritmo de trabajo apresurado
•    Exigencias excesivas de desempeño
•    Actividades laborales múltiples
•    Rutinas de trabajo obsesivo
•    Competencia excesiva, desleal o destructiva
•    Trabajo monótono o rutinario
•    Poca satisfacción laboral
E) Medio Ambiente de Trabajo:
•    Condiciones físicas laborales inadecuadas

•    Espacio físico restringido
•    Exposición a riesgo físico constante
•    Ambiente laboral conflictivo
•    Menosprecio o desprecio al trabajador Trabajo no solidario
F) Jornada Laboral:
•    Rotación de turnos
•    Jornadas de trabajo excesivas
•    Duración indefinida de la jornada
•    Actividad física corporal excesiva
G) Empresa y Entorno Social:
•    Políticas inestables de la empresa
•    Ausencia de corporativismo
•    Falta de soporte jurídico por la empresa
•    Intervención y acción sindical
•    Salario insuficiente
•    Carencia de seguridad en el empleo
•    Subempleo o desempleo en la comunidad
•    Opciones de empleo y mercado laboral
Definitivamente la evaluación de la presencia, el grado de participación de estos factores y sus efectos sobre la población trabajadora, dependerá de la capacidad del médico de Salud en el Trabajo, de sus habilidades y de los recursos con que cuente para el monitoreo de las situaciones de estrés laboral en determinado centro de trabajo.
Existen diferentes técnicas para medir el estrés, tales como: medición de las variaciones de la frecuencia cardiaca, monitoreo de la presión sanguínea o de la frecuencia respiratoria, evaluación del gasto energético, medición de la productividad, registro estadístico de la fatiga, electroencefalograma y medición de los niveles sanguíneos de catecolaminas, así como a través de la cuantificación de otros neurotransmisores por espectrofotometría, fluorometría, cromatorgrafía, radioisótopos o procedimientos enzimáticos.
Sin embargo, sería casi imposible además de muy costoso, tratar de medir el estrés laboral en los trabajadores utilizando determinaciones químicas cuantitativas de laboratorio o de evaluaciones clínicas del daño orgánico producido por el estrés, por ello se emplean otro tipo de herramientas más viables y cuya de validez y confiabilidad han sido debidamente comprobadas.
Estas técnicas de medición del estrés incluyen diversas encuestas y escalas tales como: la auditoria del estrés de Boston, el Inventario de estados de angustia de Spielberg Gorsuch y Lushene, el cuestionario LES de T.H. Holmes y R.H. Rahe, la valoración del estrés de Adam y otros instrumentos similares que hacen posible la cuantificación del estrés y sus efectos sobre los trabajadores.
2) Estrés y Actividad Profesional
En la práctica médica, al observar la incidencia de las enfermedades derivadas del estrés, es evidente la asociación entre algunas profesiones en particular y el grado de estrés que en forma genérica presentan grupos de trabajadores de determinado gremio u ocupación con características laborales comunes, entre ellos resaltan:
A) Trabajo apresurado:
•    Obreros en líneas de producción mecanizadas
•    Cirujanos
•    Artesanos
B) Peligro constante:
•    Policías, Mineros, Soldados, Bomberos,
•    Boxeadores, Toreros
•    Alpinistas, Buzos, Paracaidistas,
C) Riesgo vital:
•    Personal de Aeronavegación Civil y Choferes Urbanos y de Transporte Foráneo
D) Confinamiento:
•    Trabajadores Petroleros en Plataformas Marinas
•    Marinos
•    Vigilantes, Guardias, Custodios, Celadores
•    Personal de Centros Nucleares o de Investigación
•    Médicos, Enfermeras
E) Alta responsabilidad:
•    Rectores
•    Médicos
•    Políticos
•    Otros
F) Riesgo económico:
•    Gerentes
•    Contadores
•    Ejecutivos Financieros
•    Agentes de Bolsa de Valores
Sin embargo, hacen falta estudios formales que permitan establecer con mayor precisión las variables participantes y correlaciones correspondientes, a efecto de poder determinar los porcentajes y mecanismos de participación de los agentes estresantes que ocasionan las diferentes enfermedades que inciden notablemente sobre estos grupos de trabajadores.

Factores que inciden en el origen del estrés profesional
Cuando hablamos de factores que inciden en el origen del estrés profesional, nos estamos refiriendo a todas aquellas variables que pueden estar en la explicación de la ocurrencia del mismo. Hay que destacar antes de iniciar la descripción tres aspectos importantes:
•    No todas las variables que mencionaremos se tienen que presentar a la vez, puede incluso ocurrir que algunas no aparezcan nunca.
•    No todos los factores tienen la misma importancia, ya que la percepción que cada trabajador tenga del estresor y la valoración cognitiva que haga será definitiva a la hora de entender la incidencia que finalmente tenga;
•    Por último, no se recogen todos los estresores, sino solo aquellos más frecuentes, y que han sido estudiados, demostrándose una influencia significativa en el estrés profesional posterior.
•    Para facilitar la lectura y análisis de los diferentes factores hacemos una clasificación en tres apartados, con el fin de agilizar la comprensión de los mismos. Seguimos por tanto el siguiente esquema:
•    -Personales. Son variables propias del individuo y hacen referencia a aspectos de su personalidad, sus sentimientos y pensamientos, sus emociones, sus actitudes, etc.
•    Organizacionales. Son variables intrínsecas a la organización que pueden por si mismas generar situaciones adversas, o bien juegan un papel importante en la interacción continua trabajador-puesto de trabajo. Con todo, aquí será necesario que la valoración que la persona haga de cualquiera de estos factores facilite la generación del estrés profesional.
•    Ambientales. Son variables no relacionadas con el contexto laboral y sí con otros ámbitos que pueden originar fricciones importantes: familia, amigos, estilos de vida, etc. Igualmente aquí la valoración cognitiva que el trabajador haga de cada uno de estos estresores permitirá la ocurrencia o no del síndrome.
Partimos de la idea de que la explicación del estrés profesional ha de ser amplia y que no sólo hay que buscar su origen en el contexto organizacional, sino también dentro de la propia persona y en su ambiente inmediato. Teniendo en cuenta todo ello, describimos a continuación aquellas variables que más se han analizado como factores descriptivos del estrés profesional.
Factores predictivos personales.
•    Locus de control externo. En aquellas personas que por su propia caracterización personal, creen tener un menor control de la situación mayores posibilidades hay de que aparezca el síndrome, sobre todo ante situaciones ambiguas, difíciles o novedosas, en las que la persona cree tener poca o ninguna posibilidad de controlar. Será pues la creencia regular de esa falta de control la que pueda facilitar su aparición.
•    Indefensión aprendida. También como fruto de la personalidad del trabajador puede ocurrir que éste perciba la situación amenazante como imposible de afrontar y, consecuentemente, de lograr un control sobre la misma. Esta forma de entender su realidad provocara una mayor facilidad para que se instaure el estrés profesional. Por tanto, la característica básica es la creencia que se tiene en el nulo control sobre la situación o evento adverso.
•    Personalidad resistente. Algunos estudios describen un patrón de personalidad que se caracterizaría, entre otras variables, por un sentimiento de compromiso hacia sí mismo y el trabajo, por una percepción de control del ambiente y por una tendencia a acercarse a los cambios de la vida con una actitud de desafío antes que de amenaza, que suponen las tres dimensiones que configuran este tipo de personalidad (compromiso, control y desafío). Lógicamente, los trabajadores que presentan este tipo de personalidad tendrán menos posibilidades de padecer estrés profesional.
•    Sexo. En relación con el trabajo, las mujeres presentan más conflictos de rol, sintomatología depresiva, conflictos familia-trabajo, entre otras, cuando tienen que compaginar su realidad laboral con la familiar y personal. Entre otras características, parece que las mujeres sienten un mayor agotamiento emocional y una menor realización `personal en comparación con los hombres.
•    Edad. Parece en esta variable, que los resultados apuntan a pensar que cuanto más joven es el trabajador, mayor incidencia de estrés profesional hallaremos.
•    Demandas emocionales. Cuando el trabajador percibe que la organización le realiza demandas con un fuerte componente emocional, la percepción y valoración que haga será definitiva en la posibilidad de que encontremos estrés profesional. A mas demandas y/o intensidad de las mismas mayor probabilidad de la presencia de dicha relación. Las demandas normalmente serán de origen laboral, pero no siempre tiene que ser así.
•    Auto eficacia. Si el trabajador considera que es eficaz en la realización de sus tareas habituales, disminuye la posibilidad de que aparezca estrés profesional, ya que no solo se pone en juego la valía profesional, sino que también está en riesgo el propio auto concepto.
•    Patrón de personalidad tipo A. Un tipo de personalidad que se ha planteado como  facilitador del estrés profesional es el tipo A, que se caracteriza por altos componentes de competitividad, esfuerzo por conseguir el éxito, agresividad, prisa, impaciencia, inquietud, hiper responsabilidad, etc. La urgencia y la rapidez son las dos variables que caracterizan la realidad de este trabajador, por lo que es muy posible que se introduzca en una dinámica de trabajo claramente predisponente al síndrome.
•    Auto concepto. En tanto que nos referimos al concepto que el trabajador tiene de sí mismo, tanto desde la perspectiva personal como profesional, cuando este sea negativo mayores posibilidades existirán de que esta percepción se convierta en un estresor importante.
•    Expectativas personales. Todos los trabajadores tienen unas determinadas expectativas hacia cualquier hecho vital, entre otros el trabajo. Conforme se va dando un distanciamiento entre dichas expectativas y la realidad que encuentra en su entorno laboral, aumentan las probabilidades de padecer estrés profesional.
Factores predictivos organizacionales.
•    Dinámica negativa del trabajo. Cuando las relaciones laborales y, consecuentemente, el clima organizacional es negativo más posibilidad hay de que encontremos estrés profesional. Las razones por las cuales puede darse esta dinámica negativa pueden ser fruto, entre otras razones, de interacciones mal conducidas con compañeros o supervisores, planteamientos directivos descendentes poco claros, un mal establecimiento de los roles a desempeñar, etc.
•    Inadecuación profesional. Cuando existe una Inadecuación (no adaptación del perfil profesional y personal del individuo al perfil del puesto de trabajo que desempeña), no tanto por sí mismo como por el hecho de tener que seguir trabajando en un puesto con el que objetivamente no esta adecuado profesionalmente, obtendremos como consecuencia mayores probabilidades de sufrir el síndrome.
•    Exigencias del trabajo. Al tratar este factor nos estamos refiriendo a las exigencias del trabajo que sobrepasan las racionalmente aceptables, y que suelen ir acompañadas de exceso de tareas que no son agradables. A más exigencias, mayor probabilidad de aparición de estrés profesional, sobre todo si estas exigencias van acompañadas de falta de tiempo.
•    Realización en el trabajo. Conforme la realización en el trabajo es menor parece aumentar el estrés profesional; si bien es necesario precisar que la realización profesional esta condicionada por tres aspectos: la necesidad de realización por parte del trabajador, su propia evaluación de cuál es la realización obtenida, y la percepción de lograr o no dicha realización.
•    Interacción trabajador-cliente. Una parte esencial del tiempo de trabajo es en contacto con el cliente; esta relación puede ocasionar fricciones y conflictos cotidianos que van generando una fuente de estrés clara. A veces ocasionando en el trabajador un fuerte componente de despersonalización.
•    Participación en la toma de decisiones. Esta participación condiciona aspectos tales como seguridad personal, responsabilidad, realización personal, auto confianza y auto concepto, ya que permite al individuo tomar decisiones que van a tener repercusión en el trabajo. Cuando al trabajador no se le deja participar en la toma de decisiones la valoración que realiza de sí mismo, como persona y profesional, comienza a disminuir y, al mismo tiempo, a aumentar su estrés profesional.
•    Apoyo organizacional. Entendido como apoyo recibido en la dinámica propia del trabajo por parte de los supervisores y/o compañeros. A menor apoyo, mayor predicción del síndrome.
•    Expectativas en el trabajo. Tienen que ver con el hecho de que se cumplan aquellas metas que la persona se estableció hacia el trabajo, que exista el éxito constatable que el individuo persigue. Conforme disminuye la probabilidad de que se cumplan las expectativas, mayor es la opción de que aparezca el síndrome.
•    Relaciones con los compañeros. Dichas relaciones son decisivas en la dinámica que se genera y, por tanto, en cuanto al clima laboral resultante. Así, se puede comprobar que la mayoría de trabajadores encuentran como muy estresantes que estas relaciones sean negativas, por encima de aspectos como las recompensas o el desarrollo profesional.
•    Rigidez organizacional. Esta rigidez se da en aquellas organizaciones excesivamente normativas en las que prácticamente todo está previamente definido, y las posibilidades de improvisar o de tomar decisiones están muy restringidas. En este tipo de organizaciones es más frecuente el estrés profesional, sobre todo la dimensión despersonalización, aunque también en cuanto a agotamiento emocional y descenso del desarrollo personal y profesional.
•    Estresores económicos. Cuando existe inseguridad económica (contrato inestable, ausencia del mismo, insuficiencia económica, previsiones negativas sobre el futuro del puesto de trabajo, etc.) aumenta la vulnerabilidad del estrés profesional.
•    Satisfacción laboral. La satisfacción laboral esta provocada por los diversos componentes del trabajo, e influyen en el individuo que lo desempeña, pero además el trabajador necesita vivir la satisfacción propia de su desempeño laboral. Si esta satisfacción no aparece sí aparecerá la sintomatología del síndrome.
•    Adicción al trabajo. El término se ha aplicado a aquellos individuos que presentan una absoluta dedicación al trabajo, por encima de otras actividades familiares o personales. Estas personas han dedicado el primer lugar de su escala de valores al trabajo, dejando de lado aspectos como la familia, la amistad, el ocio y tiempo libre, temas culturales, etc. Todo es medido bajo la óptica del trabajo, por lo que sus fuentes de estrés están en el mismo.
•    Desafío en el trabajo. Se refiere a la circunstancia que a veces se da en los trabajadores, dentro del contexto laboral, de tener que estar continuamente demostrando su capacidad para desarrollar adecuadamente el desempeño laboral. A veces este desafío es propio del individuo y no de la organización. En cualquiera de los casos, a más desafío más estrés profesional, en concreto más despersonalización y reducida realización personal.
•    Autonomía en el trabajo. La autonomía en el trabajo es la libertad de acción, dentro de las normas establecidas por la organización, de que dispone el individuo para desarrollar adecuadamente su trabajo. Un trabajador se sentirá agotado emocionalmente cuando comprueba que su organización no le permite desarrollar esta característica profesional.
Factores predictivos ambientales.
•    Apoyo social. Este apoyo está centrado fundamentalmente en el apoyo que la persona recibe de familiares y amigos, en relación a su desempeño laboral y las circunstancias que su trabajo le deparan. Si el trabajador percibe que no es comprendido y apoyado, presentara mayores probabilidades de sufrir estrés profesional.
•    Relaciones interpersonales. Son las relaciones mantenidas con familiares y amigos, fundamentalmente, que condicionan que el ambiente habitual de la persona sea agradable o no. Conforme aparecen ambientes más adversos, aumenta la frecuencia de sufrir el síndrome.
•    Comunicación. Cuando los flujos comunicativos se deterioran en el ambiente social del individuo, la aparición del estrés profesional aumenta.
•    Satisfacción vital. En esta variable se entiende la sensación de felicidad y agrado que el individuo presenta con su estilo de vida y las interacciones que se producen como consecuencia de él. Probablemente lo que más puede agotar emocionalmente a una persona es no encontrar esta satisfacción vital.
•    Exigencias vitales. Las demandas intensas y los requerimientos de un compromiso completo en los diversos aspectos de la vida (matrimonio, familia, amistades, etc.) pueden derivar en estrés profesional o en satisfacción vital dependiendo de cómo se estructuren estas exigencias, cómo las perciba La persona y cómo las valore y afronte.
•    Problemas familiares. El hecho de que ocurran problemas familiares que estén distorsionando el funcionamiento normal de la dinámica del hogar, predispone a la persona a sufrir estrés profesional, ya que desequilibran toda la realidad vital de la persona.
•    Cultura. El estrés profesional no afecta de la misma manera a individuos pertenecientes a una cultura u otra, debido fundamentalmente a que esta marca no sólo la forma de entender el desempeño laboral, sino también la manera de entender las relaciones sociales y los diferentes apoyos que la persona puede recibir. De ahí que estos autores concluyan que la cultura puede ser un mediador muy relevante en la incidencia de problema.
Si bien el anterior listado no es exhaustivo, sí nos permite acercarnos a la realidad actual acerca de los factores que pueden estar en el origen del estrés profesional. Pudiendo acordar, entre otros aspectos:

1. Los factores que aparecen con mayor frecuencia en el origen del estrés profesional son los que se encuadran en el contexto laboral, teniendo 4en cuenta los diversos aspectos que pueden condicionar el desarrollo habitual del desempeño del trabajo. En este sentido, se asume la relevancia de estas variables por encima de las demás. Además se asume que las diversas variables laborales condicionan, por sí mismas, determinadas reacciones en los individuos que, en determinados casos, podrían conducir al padecimiento del síndrome.
2. También los factores personales han sido objeto de estudio, pues es indudable que a pesar de que los eventos organizacionales pueden ser suficientemente estresantes, la valoración cognitiva que hace el individuo de dichos eventos es imprescindible para que ocasione en la persona sentimientos que pueden conducir al estrés profesional. Lógicamente, la valoración cognitiva está mediatizada por las características de personalidad del individuo y, por tanto, la concepción predictora personal del individuo adquiere un papel relevante.
3. Los factores ambientales también se consideran parte importante en el origen del síndrome. Parece claro que la relación que un individuo mantiene con los miembros relevantes de su entorno (familiares y amigos, básicamente), el apoyo afectivo y soci9al que reciben de estas personas, las actitudes que el individuo percibe de los demás, entre otras circunstancias, son variables que pueden ocasionar en las personas situaciones suficientemente adversos  y, por tanto, potencialmente generadoras de estrés profesional.
4. Un último aspecto a destacar es el que hace referencia a la mutua influencia que las tres categorías de factores mantienen en el origen de este fenómeno. Prácticamente nadie cuestiona que, para comprender la complejidad del síndrome, hay que pensar con una perspectiva amplia de posibles predictores. En este sentido, la conjunción de una confluencia de variables organizacionales, ambientales y personales parece una premisa aceptada por la mayoría de autores.
Ahora bien, además de tener en cuenta la profesión, el contexto laboral, debemos tener en cuenta las diferencias individuales. Así, dos personas en un mismo puesto de trabajo pueden responder de manera muy diferente. Por ejemplo, uno puede estresarse y otro no.
Cualquier situación o condición que presiona al individuo en su actividad laboral puede provocar la reacción de estrés. E incluso, en ocasiones, aunque la situación objetivamente no sea muy estresante (por ejemplo, puede que sea agobiante para un individuo, pero que no lo sea para otro), si un individuo interpreta dicha situación como un peligro, o como una amenaza potencial, surgirá la reacción de estrés. Por lo tanto, aunque hagamos un listado exhaustivo de factores que pueden desencadenar estrés, dicho listado será siempre incompleto. No obstante los siguientes factores han sido recogidos en un amplio informe sobre el estrés laboral de la Comisión Europea (2000):
* Exceso y falta de trabajo
* Tiempo inadecuado para completar el trabajo de modo satisfactorio para nosotros y para los demás
* Ausencia de una descripción clara del trabajo, o de la cadena de mando
* Falta de reconocimiento o recompensa por un buen rendimiento laboral
* No tener oportunidad de exponer las quejas
* Responsabilidades múltiples, pero poca autoridad o capacidad de tomar decisiones
* Superiores, colegas o subordinados que no cooperan ni nos apoyan
* Falta de control o de satisfacción del trabajador por el producto terminado fruto de su trabajo
* Inseguridad en el empleo, poca estabilidad de la posición
* Verse expuesto a prejuicios en función de la edad, el sexo, la raza, el origen étnico o la religión
* Exposición a la violencia, a amenazas o a intimidaciones
* Condiciones de trabajo físico desagradables o peligrosas
* No tener oportunidad de servirse eficazmente del talento o las capacidades personales
* Posibilidad de que un pequeño error o una inatención momentáneos tengan consecuencias serias o incluso desastrosas
* Cualquier combinación de los factores anteriores

9.- SINTOMATOLOGIA – CONCIONES QUE CAUSAN ESTRÉS

Sintomatología del estrés profesional
Una vez que hemos definido el síndrome y se ha profundizado en el estudio de los factores que inciden en el estrés profesional, procede ahora analizar aquellos síntomas que se pueden apreciar en un trabajador que sufre este síndrome. Sin duda esta caracterización será la que nos va ayudar a detectar que existe un problema y que se requiere de la introducción de medidas correctoras; su anticipación permitiría, además, la posibilidad de introducir mecanismos preventivos ante el problema.

También aquí vamos a presentar esos síntomas repartidos en las tres categorías que hemos visto anteriormente: personales, organizacionales y ambientales, ya que esto puede facilitar el estudio de los mismos. Conviene así mismo, tener claro que toda la sintomatología que vamos a describir puede darse en una misma persona al mismo tiempo o, , un grupo de dichos síntomas. Por otra parte, no podemos asegurar que síntomas va a experimentar cada trabajador, ya que las diferencias individuales propician una vivencia particular, lo cual supone no sólo una valoración subjetiva única, sino también una muestra sintomatológica propia. Sí es evidente que los síntomas afectaran a las tres áreas indicadas, ya que cuando una persona está afectada por el estrés profesional, lo está como individuo y, por tanto, en cualquiera de las actividades que desarrolla.
Vamos a pasar a continuación a analizarlas por separado, siguiendo el orden previsto:
Sintomatología personal (psicológica) del estrés profesional.
•    Problemas psicosomáticos. Trastornos de salud diversos: dolor de espalda o de cabeza, úlceras, mareos, asma, hipertensión, insomnio, taquicardia, etc. La persona somatiza su estrés en forma de enfermedad, la cual al no ser tratada desde la perspectiva psicológica sé croniza o, al menos, es más duradera de lo que habitualmente apuntaría el curso de la enfermedad (una gripe insidiosa que cuesta mucho supera, por ejemplo).
•    Actitudes negativas hacia sí mismo. El individuo presenta una constelación sintomática que indica la presencia de uno de los factores evidentes de la depresión, en la que la persona desarrolla sentimientos negativos, así como una actitud negativa general hacia sí mismo.
•    Sentimientos de culpabilidad. En este caso la persona presenta sentimientos de culpabilidad en relación a las acciones personales, laborales o ambientales que cree realizar pésimamente.
•    Depresión. Se ha comprobado la presencia de depresión en sujetos afectados por estrés profesional.
•    Ansiedad. Al igual que pasa con la depresión, es frecuente que el trabajador con el síndrome padezca también los síntomas propios de la ansiedad, con idénticos problemas en cuanto al desarrollo del trastorno y del procedimiento terapéutico a establecer.
•    Cólera. La persona con estrés profesional puede presentar reacciones de furia, indignación y/o enojo que manifiesta en sus interacciones habituales. No estamos describiendo simplemente el enfado ante una determinada situación, sino que nos referimos a reacciones exacerbadas sin un equilibrio entre lo sucedido y la respuesta del trabajador, así como ante estímulos objetivamente poco provocadores de dichas reacciones.
•    Aburrimiento. Hay que señalar que una característica llamativa del trabajador con estrés profesional es la presencia de sentimientos de aburrimiento en las actividades que realiza. Es una verdadera asignación de falta de sentido hacia todo lo que realiza en el marco de su desempeño habitual.
•    Baja tolerancia a la frustración. Es propio de la persona afectada por el síndrome, la existencia de una gran frustración ante cualquiera de las acciones habituales que realizan y que no acaban con el resultado positivo esperado inicialmente. Estaría en íntima relación con las reacciones de cólera.
•    Abuso de drogas. Es claro que el abuso de drogas no es exclusivo de los trabajadores que sufren estrés laboral, pero sí queda demostrada cierta relación entre éstos y un aumento significativo de ingesta de sustancias tóxicas (café, alcohol y otras drogas consideradas duras). Podría tratarse de una respuesta de afrontamiento a su realidad, pero en este caso no adaptativa.
Sintomatología organizacional del estrés profesional.
•    Disminución del rendimiento. Se puede observar en el trabajador con estrés profesional una disminución significativa del rendimiento en su quehacer cotidiano, en comparación con momentos anteriores, que no tienen una causa objetiva para que ocurra: cambios en la política de la empresa, instalación de nuevas tecnologías, etc. No se trata de un “dejar de hacer”, sino de un “no poder hacer”.
•    Actitudes negativas hacia el trabajo y falta de motivación. El trabajador que ha perdido buena parte de su motivación hacia el trabajo, desarrolla constantes sentimientos negativos hacia su desempeño laboral. Es el paso previo a otro tipo de conductas (absentismo, rotación e, incluso, abandono) que anuncian la imposibilidad de que este trabajador vuelva a tener interés en su desempeño laboral.
•    Actitudes negativas hacia el cliente. Es fácil encontrar que los trabajadores con este síndrome desarrollan sentimientos negativos hacia el cliente al que trata de forma cínica. Se trata de la expresión de la dimensión despersonalización como situación grave del desarrollo del problema.
•    Incapacidad para realizar adecuadamente el trabajo. El trabajador a pesar de su interés por el trabajo comprueba que es incapaz de realizarlo correctamente.
•    Rotación. Las personas con el síndrome son las que acumulan, estadísticamente, rotaciones más frecuentes que el resto de los trabajadores. Es lógico, puesto que el trabajador siente la necesidad de un cambio continuo de los puestos que desempeña, entre otras cosas porque así espera encontrar soluciones a su problema.
•    Intención de abandonar el trabajo o abandono real. El trabajador, al que le cuesta cada vez más aguantar la situación provocada por el síndrome, tiende a abandonar el trabajo o lo hace realmente.
•    Absentismo, retrasos y largas pausas durante el trabajo. El trabajador con el síndrome comienza a incumplir sus obligaciones en el trabajo, manifestándose con retrasos, largas pausas durante los descansos y/o absentismo.
•    Insatisfacción en el trabajo. Se ha considerado que el trabajador con estrés profesional se muestra muy insatisfecho con el trabajo, tanto en relación con lo que hace en el puesto desempeñado, como en relación a lo que el contexto laboral le ofrece.
•    Disminución con el compromiso. Cuando un trabajador presenta el síndrome, especialmente la dimensión agotamiento emocional, se puede observar una disminución del compromiso que presentaba con el desempeño laboral, en cuanto a ilusión, metas, sentimientos positivos, entre otras características.
Sintomatología ambiental del estrés profesional.
•    Actitudes negativas hacia la vida en general. La persona con estrés profesional desarrolla sentimientos negativos hacia los diversos contextos vitales: familia, amistades…, estando esta variable claramente relacionada con la presencia de depresión u otros síndromes que van oscureciendo el proceso génesis-desarrollo-consecuencias del mismo. Esta situación incide especialmente en el deterioro de las interacciones personales.
•    Disminución de la calidad de vida personal. Se ha comprobado que las personas con este síndrome muestran un empeoramiento de su calidad de vida, que se refleja en una disminución de su bienestar personal y social, resultándoles casi imposible establecer o retomar aquellas actividades que daban ese carácter de calidad a su existencia.
Como pasaba con los factores descriptivos, no se cierra aquí el amplio espectro sintomatológico de los trabajadores con estrés profesional, pero sí al menos se recogen aquellos aspectos más significativos en el desarrollo del síndrome, lo cual nos permite establecer, a modo de reflexión, algunas conclusiones:
1. El estrés profesional se presenta como un síndrome complejo con muy variadas consecuencias posibles, lo que le hace ser un problema de difícil interpretación, ya que si bien los diversos estudios plantean las distintas consecuencias como propias del estrés profesional, también lo es que muchas de ellas se han identificado en otros conductos (ansiedad, estrés, depresión…). Por otra parte, algunas de las consecuencias descritas son síndromes con conceptualizaciones teóricas propias (depresión o ansiedad, por ejemplo), lo que incide en el fuerte solapamiento existente entre los diversos síndromes, que supone un aumento en la dificultad de establecer medidas tanto preventivas como de intervención directa.
2. Queda demostrado que las consecuencias personales, de carácter psicológico y físico, y las organizacionales, además de estar íntimamente relacionadas han sido las más estudiadas. Y en este sentido, al igual que ocurría con los factores predictores del síndrome, cabe destacar que esto apoya aún más los riesgos que el contexto laboral va a ocasionar en los trabajadores, en cuanto a posibilidades de sufrir estrés laboral.
3. En cuanto a las consecuencias ambientales no podemos creer que se han descrito menos, sino más bien que se han valorado en categorías mucho más amplias que las analizadas en relación a las personales u organizacionales. Así se refleja en las dos que han aparecido: actitudes negativas hacia la vida en general y disminución de la calidad de vida personal.
4. No hay discusión posible en el sentido de que las consecuencias que origina el síndrome se interrelacionan en las tres categorías, ya que resulta difícil comprender que una persona afectada en uno de sus planos vitales (personal, organizacional o ambiental) no esté también afectada en los otros.
EL ENFOQUE DE NIOSH EN EL ESTRÉS DE TRABAJO
Sobre la base de experiencia e investigaciones, NIOSH apoya el parecer que las condiciones de trabajo tienen un papel principal en causar el estrés de trabajo. Sin embargo, no se ignora el papel de factores individuales. Según la opinión de NIOSH, la exposición a condiciones estresantes de trabajo (llamadas causas de estrés) pueden tener una influencia directa en la salud y la seguridad de trabajador. Pero como se muestra en el esquema de abajo, factores individuales y de otras situaciones pueden intervenir para fortalecer o debilitar esta influencia. Teresa tiene que cuidar a su madre enferma—es un ejemplo cada vez más común de un factor individual o de una situación que puede intensificar los efectos de las condiciones estresantes de trabajo. Unos ejemplos de factores del individuo y de la situación que pueden reducir los efectos de condiciones estresantes incluyen los siguientes:
•    El equilibrio entre el trabajo y la vida familiar o personal
•    Una red de apoyo de amigos y compañeros de trabajo
•    Un punto de vista relajado y positivo

CONDICIONES QUE PODRÍAN CAUSAR EL ESTRÉS
El diseño de los trabajos.
Trabajo pesado, descansos infrecuentes, turnos y horas de trabajo largos; trabajos frenéticos y de rutina que tienen poco significado inherente, no usan las habilidades de los trabajadores, y proveen poco sentido de control.
Ejemplo: David trabaja al punto de agotamiento. La computadora la tiene atada Teresa, permitiendo poca flexibilidad, iniciativa propia, o descanso.
El estilo de dirección.
Falta de participación por trabajadores en la toma de decisiones, falta de comunicación en la organización, y falta de política que está favorable a la vida de familia.
Ejemplo: Teresa necesita obtener la aprobación del jefe por todo, y la compañía está insensible a sus necesidades de familia.
Las relaciones interpersonales.
Malos ambientes sociales y falta de apoyo o ayuda de compañeros y supervisores.
Ejemplo: El aislamiento física de Teresa reduce sus oportunidades de relacionarse con otros trabajadores o recibir ayuda de ellos.
Los papeles de trabajo.
Expectativas de trabajo mal definidas o imposibles de lograr, demasiada responsabilidad, demasiadas funciones.
Ejemplo: Muchas veces Teresa se ve en una situación difícil en la que trata de satisfacer tanto las necesidades del cliente como las exigencias de la empresa.
Las preocupaciones de la carrera.
Inseguridad de trabajo y falta de oportunidad para el crecimiento personal, el fomento, o el ascenso; cambios rápidos para los cuales los trabajadores no están preparados.
Ejemplo: Desde la reorganización en la planta de David, todos están preocupados sobre sus futuros con la compañía y lo que ocurrirá después.
Las condiciones ambientales.
Condiciones desagradables y peligrosas como las áreas de trabajo atiborradas, el ruido, la contaminación del aire, o los problemas ergonómicos.
Ejemplo: David está expuesto a ruido constante en el trabajo.

SÍNTOMAS QUE PUEDE PROVOCAR EL ESTRÉS LABORAL
El estrés supone una reacción compleja a nivel biológico, psicológico y social. La mayor parte de los cambios biológicos que se producen en el organismo cuando está sometido a una reacción de estrés no son perceptibles para el ser humano y se precisan procedimientos diagnósticos para determinar el nivel de la reacción. Sin embargo, a nivel psicológico muchos síntomas producidos por el estrés pueden ser fácilmente identificados por la persona que está sufriendo dichos cambios. La reacción más frecuente cuando nos encontramos sometidos a una reacción de estrés es la ansiedad.
Los síntomas de ansiedad más frecuentes son:
1. A nivel cognitivo-subjetivo:
•    preocupación,
•    temor,
•    inseguridad,
•    dificultad para decidir,
•    miedo,
•    pensamientos negativos sobre uno mismo
•    pensamientos negativos sobre nuestra actuación ante los otros,
•    temor a que se den cuenta de nuestras dificultades,
•    temor a la pérdida del control,
•    dificultades para pensar, estudiar, o concentrarse, etc.

2. A nivel fisiológico:
•    sudoración,
•    tensión muscular,
•    palpitaciones,
•    taquicardia,
•    temblor,
•    molestias en el estómago,
•    otras molestias gástricas,
•    dificultades respiratorias,
•    sequedad de boca,
•    dificultades para tragar,
•    dolores de cabeza,
•    mareo,
•    náuseas,
•    molestias en el estómago,
•    tiritar, etc.
3. A nivel motor u observable:
•    evitación de situaciones temidas,
•    fumar, comer o beber en exceso,
•    intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.),
•    ir de un lado para otro sin una finalidad concreta,
•    tartamudear,
•    llorar,
•    quedarse paralizado, etc.
El estrés, además de producir ansiedad, puede producir enfado o ira, irritabilidad, tristeza-depresión, y otras reacciones emocionales, que también podemos reconocer.
Pero además de estas reacciones emocionales podemos identificar claramente otros síntomas producidos por el estrés, como son el agotamiento físico, la falta de rendimiento, etc.
Finalmente, si el estrés es muy intenso y se prolonga en el tiempo, puede llegar a producir enfermedades físicas y desórdenes mentales, en definitiva problemas de salud.
10.- PREVENCIÓN DEL ESTRÉS LABORAL

PREVINIENDO EL ESTRÉS EN EL TRABAJO: UN ENFOQUE EXHAUSTIVO

COMO CAMBIAR LA ORGANIZACIÓN PARA PREVENIR EL ESTRÉS DE TRABAJO
Asegure que el volumen de trabajo coordine con las habilidades y los recursos de los trabajadores.
Diseñe los trabajos para proveer el significado, el estímulo, y las oportunidades para que los trabajadores usen sus habilidades.
Defina claramente los papeles y responsabilidades de los trabajadores.
Dé oportunidades a los trabajadores de participar en las decisiones y acciones afectando sus trabajos.
Mejore las comunicaciones, reduzca la incertidumbre sobre el desarrollo de carrera y las posibilidades de trabajo en el futuro.
Provea oportunidades para la interacción social entre los trabajadores.
Establezca los calendarios de trabajo que están compatibles con las demandas y responsabilidades fuera del trabajo.
-Psicólogo Americano
Ni enfoques estandarizados ni manuales sencillos de instrucción existen para crear un programa para la prevención del estrés. El diseño del programa y soluciones apropiadas se influirán por varios factores el tamaño y la complejidad de la organización, los recursos disponibles, y especialmente los problemas de estrés que son característicos de una organización. En la compañía de David, por ejemplo, el problema principal es la sobrecarga de trabajo. Por otra parte, Teresa está preocupada por sus interacciones difíciles con el público y un calendario inflexible de trabajo.
Aunque no es posible dar una receta general para prevenir el estrés en el trabajo, sí es posible ofrecer unas pautas en el proceso de la prevención del estrés en organizaciones. En todas las situaciones, el proceso para los programas para la prevención del estrés supone tres pasos distintos: la identificación del problema, la intervención, y la evaluación. Se empieza esbozar estos pasos en la página siguiente. Para dar resultado este proceso, tienen que prepararse suficientemente las organizaciones. Al mínimo, la preparación para un programa de prevención del estrés debe incluir los pasos siguientes:
•    Construir la conciencia general sobre el estrés de trabajo (las causas, los costos, y el control)
•    Asegurar la dedicación y el apoyo de la administración para el programa
•    Incorporar la aportación y la participación del empleado en todas las fases del programa
•    Establecer la capacidad técnica para llevar a cabo el programa (ejemp., la capacitación especializada para el personal en la organización o el uso de consultores del estrés de trabajo)
Reunir a los trabajadores o a los trabajadores y directores en un comité o un grupo para la resolución de problemas puede ser un enfoque particularmente útil para crear un programa para la prevención del estrés. Las investigaciones han mostrado efectivos estos esfuerzos participativos para tratar con problemas ergonómicos en el lugar de trabajo. En parte es porque capitalizan en la experiencia que tienen los empleados con los peligros encontrados en los trabajos. Sin embargo, cuando se forman tales grupos de trabajo, se debe tomar cuidado para asegurar que acaten las leyes corrientes de trabajo.
Bueno en lo personal este documento presentado por NIOSHI es muy motivador y para mi ayudara a mucho trabajadores quienes tienen problemas con el estrés en el trabajo.

Programas y estrategias de intervención para la prevención y manejo del estrés laboral
Distinguiremos entre estrategias y programas de intervención dada la amplitud de estos últimos. Mientras una estrategia es un modo específico a través de un conjunto de acciones o tácticas concretas de eliminar o reducir el estrés, un programa es una actividad más global que incluye un conjunto de estrategias y tácticas más generales y con finalidades diversas, generalmente en amplitud, pero convergentes.
Así pues, podríamos distinguir ent5re diversas estrategias de intervención:
•    Primarias, encaminadas a reducir o eliminar los elementos estresores a nivel de concepción o prevención, también en situaciones de rediseño.
•    Secundarias para el manejo del estrés; éstas se articulan cuando no es posible la reducción o eliminación del estresor.
•    Terciarias, serían programas de asistencia a los empleados.
Estas estrategias pueden ser globales o locales, según el ámbito de la organización en que se proyecten.
Estrategias de intervención a nivel organizacional
En relación con las condiciones ambientales, cumplimiento de los mínimos de seguridad e higiene en el trabajo en relación con los estresores identificados.
Técnicas de enriquecimiento del trabajo, esto es, incorporar en ellos autonomía, realimentación, variedad en la tarea y habilidades demandadas, identidad de la tarea, significatividad de la misma.

Diseño ergonómico de la tarea y puesto de trabajo en relación a complejidad, carga mental, etc.
Grupos semiautónomos, es decir, asignación de la tarea al grupo que es responsable, de la planificación, organización ejecución y control.
Cambio de horarios, en cuanto a la organización de la jornada, turno partido, horarios flexibles, etc.
Asignación de tareas para una determinada unidad de tiempo, sobrecarga y plazos asignados a las tareas.
Plan de carrera, estableciendo planes de carrera flexibles: asegurando que el esfuerzo y la eficacia serán recompensados, y facilitando el intercambio de conocimientos entre empleados de distintas edades.
Procesos y tácticas de socialización y formación existentes en la organización.
La presentación previa del puesto o tarea al candidato, dando a conocer las demandas del puesto y desempeñando un papel activo en su aceptación.
Nuevas tecnologías, incorporando el conocimiento de la ergonomía clásica y cognitiva, psicosociología del trabajo y de las organizaciones. Programas participativos en el diseño, implantación y gestión de las nuevas tecnologías.
Estructura organizacional, reduciendo el conflicto de ambigüedad del rol por determinadas técnicas: Técnicas de negociación de roles, participación de los trabajadores en la gestión de la empresa y en el rediseño organizacional.
Estrategias a nivel grupal e individual
Estrategias grupales; formación en dinámica de grupos, implantación de sistema de innovación y mejora, dimensión grupal del apoyo social.
Estrategias de intervención individual; técnicas de relajación y meditación, técnicas de biofeed-bak, prácticas de ejercicio físico y mantenimiento de buena condición física, técnicas cognitivas y de autocontrol.

Programas preventivos
Las empresas y organizaciones pueden adoptar actitudes muy diferentes ante el estrés:
•    No reconocer que no se le presta ninguna atención al problema.
•    Se utiliza el estrés como medio para forzar a los trabajadores, suponiendo que van a ser más productivos.
•    Reconocer el problema y la necesidad de intervenir; la acción se dirige a las consecuencias negativas instauradas, o bien se realizan programas dirigidos a reducir las causas producentes del estrés.
Un ejemplo de estrategia genérica para uso a nivel organizacional, que contribuye a probar que los niveles de estrés demandados son razonables y, en su caso, proceder a una planificación preventiva tratando de reducir o evitar los estresores, sería el que comprenda las siguientes fases:
1. Identificación-valoración de estresores y diagnostico de los mismos por su potencialidad patogénica.
2. Eliminación o reducción de los mismos.
3. Análisis de características individuales, si procede.
4. Análisis y diseño de estrategias y tácticas de afrontamiento de las situaciones estresantes.
5. Diseño de un plan de intervención para reducir el nivel de estrés a cuotas aceptables
6. Puesta en marcha del plan de intervención.
7. Evaluación de los resultados del programa de intervención.

MANEJO DEL ESTRÉS LABORAL
El tratamiento de las enfermedades por estrés laboral deberá siempre dirigirse a erradicarlo a través de controlar los factores o las fuerzas causales del mismo. El criterio general que pretende curar la enfermedad en forma aislada mediante tratamiento paliativo de las alteraciones emocionales o reparación de las lesiones orgánicas es sumamente simplista, limitado y poco racional. Así, el tratamiento contra el estrés deberá ser preventivo y deberá lograrse ejerciendo las acciones necesarias para modificar los procesos causales.
La prevención y atención del estrés laboral constituyen un gran reto, los criterios para contrarrestarlo deberán ser organizacionales y personales. Los médicos de salud en el trabajo y profesionales afines, deben vigilar a sus pacientes y cuando sea posible a toda la organización con objeto de manejar el estrés en forma efectiva, aunque la participación del equipo de salud para efectuar cambios sustanciales con frecuencia es más difícil, pues los gerentes y empleadores generalmente buscan resolver el problema de los trabajadores en forma individual, pero rechazan la intervención en el origen del problema cuando esto implica la necesidad de cambios en el lugar de trabajo, por la posible disyuntiva entre la ganancia económica y el bienestar de los trabajadores.
El médico debe buscar anticipar la situación y aplicar medidas profilácticas efectivas, la prevención primaria es un objetivo primordial, las acciones eficaces han demostrado éxito económico en las empresas, al mejorar el estado de animo y el bienestar de los trabajadores disminuyendo las enfermedades, remitiendo el ausentismo, elevando la productividad y mejorando sustancialmente el desempeño y la calidad del trabajo.

1) Atención Individual del Problema
Los programas de atención individual en los sitios de trabajo contemplan la difusión de la información en cuanto al estrés, sus causas y la forma de controlarlo a través de la educación para la salud de los trabajadores para ayudarlos a desarrollar habilidades personales que les permitan reducir el problema. Se emplea la distribución de trípticos, carteles, conferencias, videos, etc.
La idea principal consiste en tratar de identificar los agentes causales del estrés y lograr hacerlos conscientes al trabajador, mostrar a este las posibilidades de solución de la situación, o el manejo inteligente del estrés para poder actuar en consecuencia y contrarrestarlo.
Es importante, mejorar los hábitos del trabajador, la alimentación adecuada, ejercicio físico moderado, gradual y progresivo, ritmos de sueño adecuados, propiciar las actividades recreativas, disminuir las adicciones y evitar la vida sedentaria.
Además, son de gran utilidad las denominadas técnicas de atención que consisten en métodos para ayudar a los trabajadores a resolver sus reacciones fisiológicas y psicológicas, con estrategias para reducir el estrés en el ambiente laboral. Consisten en ejercicios de relajación, auto entrenamiento, bioretro estimulación, ejercicios respiratorios, autoestima, meditación y aún yoga.
En forma complementaria, se enseña el uso de estrategias para la administración del tiempo, priorización de problemas, desarrollo de la capacidad de planeación, técnicas de negociación; así como ejercitar habilidades para la toma de decisiones, solución del conflictos, conducta asertiva, manejo del tiempo y en general el desarrollo de mejores relaciones humanas.
2) Medidas Organizacionales
En el manejo colectivo de los factores causales del estrés, el criterio predominante consiste desde luego, en reducir al máximo las situaciones generadoras de situaciones tensionales dentro de la empresa u organización. Las acciones específicas se dirigen hacia las características de estructura de la organización, estilos de comunicación, procesos de formulación de decisiones, cultura corporativa, funciones de trabajo, ambiente físico y métodos de selección y capacitación del personal.
Es importante considerar las mejoras físicas, ergonómicas, de seguridad y de higiene del entorno laboral en los centros de trabajo, pues tienen particular relevancia para los trabajadores al representar la preocupación real y el esfuerzo patente de la empresa por mejorar el bienestar de sus empleados.
Las medidas de cambio de la organización persiguen la reestructuración de los procesos y tareas, que permita desarrollar las capacidades del trabajador, mejorando su responsabilidad y formas de comunicación por medio de programas de asistencia para los trabajadores, círculos de calidad, grupos de asesoría, soporte, participación activa, trabajo de equipo, solidaridad laboral, desarrollo profesional, promoción de su creatividad y procesos de mejora continua.
El cambio se debe propiciar por medio de una incorporación gradual de los trabajadores a la organización a través de diferentes estrategias como desarrollo organizacional, adecuación de los estilos de liderazgo, redistribución del poder y la autoridad, participación responsable y activa en los procesos de toma de decisiones de las áreas, favoreciendo la comunicación interna formal e informal, mejorando el ambiente de trabajo, creando un clima laboral favorable a la empresa y propicio para el desarrollo sustentable, sano e integral de la vida productiva de los trabajadores.

NORMAS BÁSICAS PARA LA PREVENCIÓN DE PROBLEMAS DE ANSIEDAD Y ESTRÉS

La ansiedad y el estrés dependen de múltiples factores, tanto situacionales como personales, por lo tanto son muchas las variables sobre las que podemos incidir para conseguir prevenir o reducir la ansiedad y el estrés.
A nivel personal y de manera muy general, si tenemos en cuenta ambos tipos de factores (situaciones e individuos) cabría señalar algunas variables importantes sobre las que podemos incidir:
1. La dieta:
•    Conviene comer sano, evitando las comidas que sobrecargan a nuestro organismo con pesadas digestiones u otras consecuencias negativas a corto, medio o largo plazo (obesidad, colesterol, etc.)
•    Usar el tiempo de comer como momento de descanso y ruptura con nuestras actividades profesionales
•    Es bueno aprovechar la comida para hacer vida social y familiar
•    No abusar del alcohol en las comidas

2. Descanso:
•    Dormir lo suficiente, en torno a ocho horas
•    Tomar vacaciones y fines de semana como tiempo de ocio y descanso
•    Fomentar las relaciones sociales como alternativa al trabajo
•    Dejar el trabajo en la oficina (tanto los papeles, como las preocupaciones)

3. Ejercicio físico:
•    La práctica moderada de algún deporte o ejercicio físico ayuda a relajarnos
•    Andar todos los días al menos treinta minutos
•    Utilizar las actividades de ejercicio físico para airearnos (naturaleza) y airear nuestros pensamientos charlando relajadamente con familiares o amigos
4. Organización:
•    La organización del tiempo y de nuestras actividades, estableciendo horarios, es fundamental para poder descansar, no estar preocupados, no sufrir continuos sobresaltos, olvidos importantes, etc.
•    No llegar tarde a las citas, contando con los pequeños retrasos habituales para estar a tiempo
•    Saber seleccionar actividades cuando no podemos hacer todo
5. Solución de problemas y toma de decisiones:
•    No dejar pasar los problemas: afrontarlos de una manera más activa o más pasiva, pero decidiendo qué es lo mejor en cada caso
•    Tomar decisiones siguiendo un proceso lógico: planteamiento del problema, análisis de alternativas (pros y contras), elección de la menos mala. No volver atrás
•    No analizar continuamente el problema o las alternativas: esto produce ansiedad
6. Interpretación de situaciones y problemas:
•    El estrés que nos produce un problema o situación depende de las consecuencias que prevemos, pero a veces exageramos las consecuencias negativas (hiper valoramos la probabilidad de que ocurra algo malo, hacemos un análisis catastrofista de las consecuencias, realizamos una interpretación negativa de una situación ambigua, llevamos a cabo anticipaciones negativas y empezamos a sufrir un problema que no existe, etc.)
•    Si estamos nerviosos: entender que es natural, la ansiedad es tan natural como el miedo, la alegría o el enfado, y no preocuparnos aún más porque estamos activados o nerviosos
•    Actuar con naturalidad, no evitar los problemas, no estar preocupados por lo que los otros puedan pensar de nosotros o de nuestro problema
•    Es bueno saber que los demás no perciben nuestros síntomas de ansiedad con la misma intensidad que nosotros los estamos experimentando
•    Es bueno pensar que los demás también tienen ansiedad y que cuando nosotros notamos su ansiedad no les condenamos (¿por qué tenemos que ser más severos con nosotros mismos que con otros?)
•    No añadir elementos accesorios al problema

7. Atribuciones y autoestima:
•    Si hemos hecho bien una cosa, reconocer nuestra propia autoría y felicitarnos por ello (no ha sido la suerte, sino nuestro esfuerzo y nuestra capacidad)
•    Si hemos hecho mal una cosa, no echar balones fuera, reconocer que hemos actuado mal en esta ocasión, analizar nuestros errores y corregirlos, sin culpas, sin pensamientos negativos sobre uno mismo (“esta vez lo he hecho mal, debo corregirlo”)
•    Es bueno querernos y tratarnos bien
8. Relaciones con los demás (pareja, amigos, compañeros, familia, etc.):
•    Reforzar las conductas positivas de las personas de nuestro entorno, con aprobación, halagos, sonrisas, pequeños detalles, etc.
•    Corregir las conductas negativas de las personas de nuestro entorno, dándoles la información a tiempo y nuestra desaprobación, pero sin broncas, sin culpas, ni otros castigos
•    No sacar continuamente los problemas del pasado, las culpas de los demás (ya los perdonamos)
•    Recordar siempre que una pareja en crisis intercambia muchos castigos y pocos refuerzos, justo lo contrario de una pareja sin problemas
9. Entrenamiento específico en técnicas de control de ansiedad y estrés:
•    Practicar la relajación con cierta asiduidad en los momentos en los que nos encontramos peor, dedicándonos algún tiempo a nosotros mismos
•    Leer algún libro bueno de autoayuda para aprender a pensar bien, eliminando algunos pensamientos erróneos, ideas irracionales, etc., que nos estresan
•    Exponerse poco a poco a las situaciones que tenemos pánico
•    Aprender a decir no, cuando nos cuesta mucho, pero sabemos que es mejor decir no
•    Practicar nuestras mejores habilidades sociales
•    Si tenemos dificultades, no sabemos poner en marcha estas actividades que nos pueden ayudar a controlar nuestro estrés, a reducir nuestra ansiedad, ponernos en manos de un buen especialista. Si seguimos sus indicaciones, nos ayudará a recuperar el bienestar y la salud

¿A QUE DEBEMOS PRESTAR ATENCIÓN PARA PREVENIRLO?
o        Ambiente físico: ruido, vibraciones, iluminación, higiene, espacio físico, temperatura, etc.
o        Demandas del trabajo: trabajo por turnos, trabajo nocturno, exceso de trabajo y falta de trabajo.
o    Contenidos del trabajo: oportunidad para controlar las actividades, oportunidad para usar habilidades propias, rutina y monotonía.
o    Relaciones interpersonales y grupales: relaciones deterioradas, desconfianza y poca cooperación correlacionan con tensión y estrés (ha sido considerado un “colchón” para los efectos del estrés laboral”.
o    Desarrollo de la carrera profesional: inseguridad contractual, cambio de puesto, cambio de nivel jerárquico, etc.
o    Nuevas tecnologías
o    Relaciones trabajo – familia
¿QUÉ SE ALCANZA CON LA INTERVENCIÓN?
o        Adquirir mayor conocimiento de los estresores laborales para controlarlos
o        Adquirir mayor autoconocimiento y control sobre cómo interpretar el medio.
o        Interpretar un menor número de situaciones como ansiógenas.
o        Evaluar adecuadamente los recursos propios para hacer frente a la situación.
o        Saber solucionar problemas de forma más adaptativa.
o        Disminución del nivel de tensión muscular y/o vascular.
o        Facilitar descanso y sueño para combatir la fatigabilidad.
o        Reducir la fatiga en el trabajo y aumentar el rendimiento.
o        Aprender a usar el apoyo social como amortiguador de los efectos del estrés.
o        Reducir la evitación a situaciones conflictivas.
o        Reducir el impacto de la Ira ante situaciones de frustración
.

11.- CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS LABORAL

Inicialmente el estrés puede dinamizar la actividad del individuo provocando un proceso de incremento de recursos (atención, memoria, activación fisiológica, rendimiento, etc.) que hace aumentar la productividad. Sin embargo, cuando este proceso de activación es muy intenso o dura mucho tiempo, los recursos se agotan y llega el cansancio, así como la pérdida de rendimiento.
Para realizar tareas complejas, o para aumentar la velocidad en tareas simples, se necesita un cierto grado de activación. Sin embargo, un exceso de activación dificulta la realización de dichas actividades.
Las consecuencias negativas del estrés son múltiples, pero a grandes rasgos, cabe señalar su influencia negativa sobre la salud, así como sobre el deterioro cognitivo y el rendimiento.
El estrés puede influir negativamente sobre la salud por varias vías, como son:
1) por los cambios de hábitos relacionados con la salud,
2) por las alteraciones producidas en los sistemas fisiológicos (como el sistema nervioso autónomo y el sistema inmune) y
3) por los cambios cognitivos (pensamientos) que pueden afectar a la conducta, las emociones y la salud.

•    En primer lugar, el estrés modifica los hábitos relacionados con salud, de manera que con las prisas, la falta de tiempo, la tensión, etc., aumentan las conductas no saludables, tales como fumar, beber, o comer en exceso, y se reducen las conductas saludables, como hacer ejercicio físico, guardar una dieta, dormir suficientemente, conductas preventivas de higiene, etc. Estos cambios de hábitos pueden afectar negativamente a la salud y, por supuesto, pueden desarrollarse una serie de adicciones, con consecuencias muy negativas para el individuo en las principales áreas de su vida, como son la familia, las relaciones sociales, el trabajo, la salud, etc. Veamos algunos datos:
o    (1) en algunas profesiones altamente estresantes hay tasas más altas de tabaquismo, alcoholismo y otras adicciones;
o    (2) esto también es cierto en trabajadores desempleados, frente a lo que tienen trabajo;
o    (3) las personas con obesidad presentan niveles de ansiedad más altos que las personas que no presentan obesidad;
o    (4) los trastornos de alimentación (anorexia y bulimia) también están muy ligados con ansiedad;
o    (5) muchas personas con fobia social tienen problemas con el alcohol.
A su vez, el desarrollo de hábitos perniciosos para salud, como es el caso de las adicciones, hace aumentar el estrés. Los programas de intervención para la reducción del peso, o los programas de intervención en adicciones, o el tratamiento de los trastornos de alimentación, etc., deben incluir técnicas de reducción de ansiedad y manejo del estrés, pues cuando así se hace mejoran su eficacia.

•    En segundo lugar, el estrés puede producir una alta activación fisiológica que, mantenida en el tiempo, puede ocasionar disfunciones psico fisiológicas o psicosomáticas, tales como dolores de cabeza tensionales, problemas cardiovasculares, problemas digestivos, problemas sexuales, etc. (Labrador y Crespo, 1993); a su vez, el estrés puede producir cambios en otros sistemas, en especial puede producir una inmunodepresión que hace aumentar el riesgo de infecciones (como la gripe) y puede aumentar la probabilidad de desarrollar enfermedades inmunológicas, como el cáncer (Cano Vindel y Miguel Tobal, 1994). Veamos datos:
o    (1) los pacientes hipertensos presentan niveles de ansiedad e ira más altos que las personas con presión arterial normal;
o    (2) las personas que sufren arritmias, cefaleas, asma, trastornos de piel, disfunciones sexuales, trastornos digestivos, contracturas musculares, etc., por lo general presentan altos niveles de ansiedad;
o    (3) los estudiantes en época de exámenes (su principal periodo de estrés) son más vulnerables a la gripe o a enfermedades infecciosas de tipo pulmonar, siendo más vulnerables las personas con alta ansiedad a los exámenes.
Los programas de entrenamiento en reducción de ansiedad mejoran el bienestar psicológico en todos estos casos, pero también disminuyen la activación fisiológica y mejoran los síntomas físicos de estas enfermedades (reducción de la presión arterial, disminución de la taquicardia en las arritmias, eliminación del dolor en las cefaleas, etc.

•    En tercer lugar, el estrés puede desbordar al individuo de manera que comience a desarrollar una serie de sesgos o errores cognitivos en la interpretación de su activación fisiológica, o de su conducta, o de sus pensamientos, o de algunas situaciones, que a su vez le lleven a adquirir una serie de temores irracionales, fobias, etc., que de por sí son un problema de salud (los llamados trastornos de ansiedad), pero que a su vez pueden seguir deteriorando la salud en otras formas. Por ejemplo, una persona sometida a estrés prolongado puede llegar a desarrollar ataques de pánico, o crisis de ansiedad, que son fuertes reacciones de ansiedad, que el individuo no puede controlar, con fuertes descargas autonómicas, temor a un ataque al corazón, etc. Durante esta crisis el individuo interpreta erróneamente su activación fisiológica y piensa que le faltará el aire (cuando realmente está hiper ventilando), o que morirá de un ataque al corazón, o que se mareará y caerá al suelo, o que se volverá loco, etc. Posteriormente, estos ataques de pánico suelen complicarse con una agorafobia (evitación de ciertas situaciones que producen ansiedad), con una dependencia de los ansiolíticos, a veces con reacciones de depresión por no poder resolver su problema, etc. (Peurifoy, 1993; Cano Vindel, 2002). Estos trastornos de ansiedad son mucho más frecuentes en mujeres que en varones (de 2 a 3 veces más frecuentes), pero por lo general una crisis de ansiedad coincide con un periodo de mucho de estrés que se ha prolongado un cierto tiempo. Entre un 1,5% y un 3,5% de la población sufre trastornos de pánico con o sin agorafobia. La edad de aparición se encuentra entre los 17 y los 35 años, justo en su edad más productiva.
El estrés también puede ocasionar una serie de perturbaciones sobre los procesos cognitivos superiores (atención, percepción, memoria, toma de decisiones, juicios, etc.) y un deterioro del rendimiento en contextos académicos o laborales (Cano Vindel y Miguel Tobal, 1996), laborales (Cano Vindel y Miguel Tobal, 1995), etc. Así, por ejemplo, los estudiantes con alta ansiedad de evaluación presentan una disminución del rendimiento, mientras que los programas de entrenamiento en reducción de ansiedad a los exámenes no sólo reducen ésta, sino que mejoran el rendimiento académico, aumentando la nota media.
El estudio de cómo el estrés provoca interferencias sobre los llamados procesos cognitivos superiores y sobre el rendimiento se ha llevado a cabo fundamentalmente desde una perspectiva cognitivo-emocional y, sin duda, la emoción con la que más se ha trabajado a la hora de estudiar esta influencia negativa sobre los procesos cognitivos ha sido la ansiedad.

12.- COSTES DEL ESTRÉS LABORAL

Según un estudio de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo (1999) el 28% de los trabajadores europeos padece estrés:
•    el 20% padece burnout
•    más de la mitad de los 147 millones de trabajadores afirman que trabajan a altas velocidades y con plazos ajustados
•    más de un tercio no pueden ejercer ninguna influencia en la ordenación de las tareas
•    más de un cuarto no puede decidir sobre su ritmo de trabajo
•    un 45% afirma realizar tareas monótonas
•    para un 44% no hay posibilidad de rotación
•    el 50% realiza tareas cortas repetitivas
•    se piensa que estos «estresores» relacionados con el trabajo han contribuido a importantes manifestaciones de enfermedad:
o    un 13% de los trabajadores se quejan de dolores de cabeza
o    un 17% de dolores musculares
o    un 20% de fatiga
o    un 28% de «estrés»
o    un 30% de dolor de espalda
o    muchos otros, de enfermedades que pueden poner en peligro la vida
•    Una estimación moderada de los costes que origina el estrés relacionado con el trabajo apunta a unos 20 000 millones de euros anuales
Como puede verse en este resumen, no se han considerado otros costes que suele acarrear el estrés como es el caso de los desórdenes mentales, principalmente los trastornos de ansiedad. Más de un 15% de personas (según los estudios más recientes, esta cifra podría alcanzar incluso el 25%) a lo largo de su vida sufrirán algún trastorno de ansiedad, como por ejemplo ataques de pánico y agorafobia, que lo padecen entre un 1’5 y un 3’5% de personas. El estrés laboral puede ser un factor de vulnerabilidad para llegar a sufrir este tipo de trastornos, aunque no es el único.
Las personas estresadas acuden generalmente en primera instancia al médico. Sus quejas más habituales suelen ser ansiedad, dolor y depresión. Pues bien, en el año 2001, si tenemos en cuenta los datos “sólo” de la receta médica oficial, en España se consumieron casi 35 millones de envases de fármacos de tipo ansiolítico o tranquilizante. Casi un envase por habitante.
En cuanto a los depresivos, de los tipos que hoy en día más se consumen, en el mismo año se recetaron oficialmente más de 14 millones de envases.
De las personas que acuden al médico de atención primaria, el 21% de los pacientes consume ansiolíticos y/o antidepresivos.
De todas estas cifras sobre abuso de fármacos lógicamente no podemos hacer responsable al estrés laboral. Sin embargo, el estrés laboral también es responsable de una parte de este problema.

13.- EVALUACIÓN PSICOLÓCIA DEL ESTRÉS LABORAL

EVALUACIÓN DEL ESTRÉS LABORAL:

Los programas de prevención y control del estrés laboral deben partir de una evaluación multidimensional del proceso de estrés, es decir, de aquellos factores personales, interpersonales y organizacionales que intervienen en la generación del estrés en el trabajo. Puede deducirse, por tanto, que el estrés no puede ser analizado de forma aislada. El estudio del estrés en el trabajo va a requerir el conocimiento de elementos esenciales tales como:
– Estresores: condiciones físicas  y psicosociales del trabajo.
– Percepción del estrés: evaluación cognitiva del individuo en su apreciación de las demandas ambientales y los recursos de los que dispone.
– Variables moderadoras: características personales e interpersonales que pueden determinar la vulnerabilidad al estrés tales como: patrón de conducta, auto eficacia, locus de control, estrategias de afrontamiento, apoyo social.
– Respuestas al estrés: fisiológicas, comportamentales, cognitivas.
– Consecuencias sobre la salud, las relaciones interpersonales en el trabajo, la satisfacción laboral, rendimiento en el trabajo, etc.
En definitiva, para evaluar el estrés laboral es necesario utilizar diferentes instrumentos que se refieran a aspectos relacionados tanto con la situación laboral como con el individuo. Los instrumentos de evaluación que resultan más útiles son:
– Listas de control para determinar los diferentes ámbitos de una organización relacionados con el contenido del trabajo y las relaciones sociales que pueden ocasionar estrés en los profesionales sanitarios.
– Cuestionarlos, escalas e inventarlos que permiten obtener información sobre la forma en que son percibidos los estresores, así como las características personales y estrategias de afrontamiento ante un evento estresante.
– Indicadores bioquímicos y electrofisiológicos para la medición de las respuestas fisiológicas.
– Cuestionarlos sobre problemas de salud que pueden ser ocasionados por el estrés.
– Sistemas de registro administrativo para evaluar, por ejemplo, el absentismo y la incapacidad laboral.
A continuación, vamos a comentar algunos de estos métodos diseñados para la evaluación del estrés laboral:

LISTAS DE CONTROL
Las listas de control son un instrumento que permite la auto evaluación de los propios profesionales de salud con el objetivo de identificar los riesgos (estresores) en el puesto de trabajo que pueden causar el estrés. Constituyen, pues, el primer paso para la evaluación de riesgos laborales.
Una de estas listas de control es la elaborada por la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo (1933)1. Contiene cuatro listas de control referentes a los siguientes aspectos: contenido y organización del trabajo; condiciones de trabajo; condiciones de empleo (política organizacional) y relaciones en el trabajo. Cada una de estas listas presenta una serie de preguntas en formato sí/no. Con la suma de sus respuestas se obtendrá una puntuación total donde a mayor puntuación, mayor el número de problemas identificados que pueden ser generadores de estrés.

CUESTIONARIOS
Un cuestionario específico para estudiar el nivel de estrés en profesionales de la salud es el elaborado por A. Reig y A. Caruana (1990). Este cuestionario contiene 67 ítems y evalúa diversas fuentes de estrés laboral clasificadas en 7 factores:
Factor I: Contacto con el dolor y la muerte.
Factor II: Conflictos con pacientes y sus familiares.
Factor III: Conflictos con los superiores.
Factor IV: Situaciones urgentes y graves.
Factor V: Aspectos carenciales (fuentes de insatisfacción).
Factor VI: Estrés emocional.
Factor VII: Sobrecarga laboral.
Los ítems se responden con una escala de 1 a 5 puntos, indicando el grado en que cada afirmación supone una fuente de estrés en el trabajo. Los valores asignados son: (1) no me produce tensión; (2) tensión leve; (3) tensión moderada; (4) bastante tensión y (5) mucha tensión. El sumatorio de las puntuaciones dadas es un indicador del estrés laboral.
1. Del Hoyo Delgado, Mª Ángeles (1997): Estrés Laboral. INSHT.
2. Reig A y Caruana, A. (1990): Cuestionario de estrés ocupacional para profesionales de la salud: Propiedades psicométricas preliminares, II Congreso del Colegio Oficial de Psicólogos, Vol. 3, 136-143, (Departamento de Psicología de la Salud. Facultad de Medicina, Universidad de Alicante).

Los instrumentos utilizados para evaluar el estrés en las organizaciones están englobados en alguna de las siguientes tres categorías (Kompier, 1993; Kompier y Levi, 1994):
* Listados (“Checklists”).
* Datos administrativos.
* Cuestionarios.

Los listados son los instrumentos más útiles para evaluar aspectos concretos de una pequeña compañía. En muchas ocasiones se diseñan “ad-hoc” para evaluar el contexto organizacional. La dificultad que presentan estos instrumentos es la falta de baremación y por tanto contrastación con otras muestras.
Los datos administrativos, permiten completar la evaluación del estado de salud de la organización o de los individuos que la forman. Muchas consecuencias negativas del estrés se pueden recoger a partir de bajas laborales, absentismo, baja puntualidad, quejas somáticas, rotación, índice de accidentes, etc… Se deben considerar estos datos para garantizar que los programas de intervención reportan beneficios económicos al reducir su tasa de aparición.
Existe una gran profusión de cuestionarios empleados para evaluar el estrés laboral. En una revisión bibliográfica sobre los artículos recogidos en la base de datos “PsycInfo” durante el período 1988-1994, el 19% de los mismos se referían a inventarios, cuestionarios, escalas, etc…
En la Tabla 5 se presentan algunos de los instrumentos confeccionados para evaluar distintos aspectos del estrés ocupacional. La mayoría de ellos, han sido realizados para poblaciones no españolas, por consiguiente, es preciso tenerlo en cuenta si se aplican en nuestro.
Antes de concluir este apartado sobre la evaluación del estrés, consideramos necesario mencionar el proyecto “Estresa” (Brengelmann, 1987) que dio lugar al desarrollo de un instrumento válido para la evaluación del estrés y la ansiedad a nivel internacional. Inicialmente se establecieron cinco subescalas, a saber, desencadenantes del estrés, reacciones comportamentales al estrés, reacciones somáticas paralelas, estrategias equivocadas para el dominio del estrés y estrategias positivas para el dominio del estrés. Este es uno de los pocos instrumentos que ha sido validado en múltiples muestras y adaptado a varios países.
Después de muchos años de desarrollo del proyecto, los datos parecen ser satisfactorios. Además la unificación de criterios a nivel internacional sobre qué es el estrés y cómo se evalúa puede servir para clarificar y profundizar en el campo de estudio.
El Inventario de Situaciones y Respuestas de Ansiedad (ISRA, Miguel Tobal y Cano Vindel, 1986, 1988, 1994, 2002), permite evaluar los tres sistemas de respuesta de ansiedad (cognitivo, fisiológico y motor) en cuatro diferentes tipos de situaciones (ansiedad en situaciones de evaluación, ansiedad interpersonal, ansiedad ante situaciones fóbicas y ansiedad ante situaciones de la vida cotidiana). Estos cuatro tipos de situaciones agrupan a 22 situaciones concretas, entre las cuales algunas se refieren a situaciones en el lugar de trabajo. Sin embargo, se trata de un inventario de uso más general que el puramente laboral. A su vez, evalúa sólo ansiedad y no otras reacciones que surgen ante el estrés laboral, tales como la ira.
Se están realizando los trabajos de adaptación a nuestro país del Job Stress Survey (J.S.S.) de Spielberger. En este mismo volumen [Ansiedad y Estrés, volumen 1, número 2-3] aparece un trabajo de Mª Jesús González con la versión española de este inventario.

Tabla 5. Instrumentos de medida del estrés laboral

INSTRUMENTO    Variables Contextuales    Variables  Individuales    Consecuencias del estrés laboral
SCOPE
(Brengelmann, 1986).    ?    Desencadenantes del estrés    ?    Estrategias equivocadas
?    Estrategias positivas    ?    Reacciones comportamentales
?    Reacciones somáticas
Occupational Stress Inventory
(Cooper et al., 1988).
?    Fuentes de estrés.
?    Locus de   Control.
?    Interpretación de los eventos estresantes.    ?    Satisfacción Laboral
?    Salud Mental
?    Respuestas de estrés.
Maslach Burnout Inventory.
(Maslach & Jackson, 1986).[i]
?    Cansancio Emocional
?    Despersonalización
?    Falta de realización personal
Work Stress Inventory  Scale.
(Moos et al., 1974).    ?    Estructura social del puesto de trabajo
Ways of Coping
(Folkman y Lazarus, 1980, 1985).[ii]
?    Estrategias de afrontamiento
COPE Inventory
(Carver et al. 1989).         ?    Estrategias de afrontamiento
Inventario de Valoración y Afrontamiento (IVA)
(Cano Vindel y Miguel-Tobal, 1992)         ?    Valoración  (3 tipos) de situación laboral estresante
?    Estrategias de afronta¬miento (6 tipos)
Cuestionario de Satisfacción Laboral.
(Meliá y Peiró, 1989).    ?    Supervisión
?    Ambiente físico
?    Prestaciones recibidas
Cuestionario sobre el estrés en el lugar de trabajo.
(Kompier y Levi, 1995)[iii]
?    Exigencias del trabajo.
?    Condiciones de empleo
?    Apoyo del supervisor y de los compañeros    ?    Facultades de decisión
?    Utilización de las capacitaciones.
Escala de Apercepción del Estrés.
(Fernández Seara, 1992).    ?    Escala general de estrés
?    Acontecimientos vitales
?    Estrés en ancianos
?    Estrés sociolaboral
?    Estrés en la conducción

Además de estos cuestionarios presentados se pueden encontrar otros que permiten evaluar diversas variables, que hemos clasificado en: variables contextuales (estresores), factores individuales y consecuencias del estrés laboral. El lector interesado puede recurrir para su consulta a Labrador (1992).
La evaluación del estrés laboral es un tema complejo, como puede verse, por las distintas facetas que abarca. Uno de los resultados del proyecto ESTRESA ha sido el cuestionario, traducido al español, “Reacciones y Dominio ante el Estrés”, que cuenta con 30 páginas de preguntas de autoevaluación. Resulta claramente dificultoso aplicar este instrumento, por otro lado, de difícil acceso.
Una forma recomendable de simplificar esta complejidad es comenzar haciendo una evaluación del nivel de ansiedad de los individuos. Es seguro que una de las consecuencias más importantes del estrés será la ansiedad. Una forma muy exhaustiva de evaluar la ansiedad puede llevarse a cabo utilizando el Inventario de Situaciones y Respuestas de Ansiedad (ISRA). Si queremos evaluar otras consecuencias del estrés sobre el individuo, podemos añadir otros instrumentos de evaluación que nos permitan medir la ira, la depresión, el síndrome de burnout (estar quemado), etc., pero sin duda el efecto más importante del estrés es la ansiedad.
La intervención centrada en el individuo es la que se lleva a cabo con mayor frecuencia y consiste en entrenar a los sujetos para mejoren sus recursos y habilidades para controlar y manejar el estrés. Veamos en qué consiste este tipo de intervención.
El segundo objetivo que se persigue es el desarrollo de un programa de intervención que permita al personal hospitalario controlar y reducir sus respuestas de ansiedad e ira; para ello, el programa de intervención se basará en una serie de técnicas terapéuticas suficientemente estructuradas que permitan mostrar la eficacia de las mismas.
Método
Muestra
Se seleccionó una muestra del personal laboral del Hospital Universitario de Getafe. La selección se llevó a cabo en coordinación con la Dirección de Enfermería y con el Servicio de Medicina Preventiva de dicho hospital, quienes hicieron llegar la información del tipo y las condiciones de la intervención que se proponía a todas las unidades del hospital. De entre todos los trabajadores que voluntariamente decidieron participar en la intervención se eligieron dos por cada unidad del hospital. Así, se crearon aleatoriamente dos grupos de intervención. El primer grupo quedó formado por 33 sujetos, de los cuáles el 73% eran mujeres. El segundo grupo quedó formado por 34 sujetos, de los que 76% eran mujeres.
Procedimiento
Dos equipos de psicólogos, desarrollaron, de forma independiente, pero bajo la misma supervisión y dirección, un programa de intervención terapéutica centrado en el control del estrés laboral y respuestas emocionales asociadas a este proceso. El programa desarrollado por ambos grupos de psicólogos tenía un desarrollo y estructura similar, de manera que siguiendo uno de los diseños de evaluación de programas de Taylor y Morris (1978), un grupo servirá de control al otro. Cada equipo de psicólogos lo puso en marcha con su grupo de participantes. Se llevó a cabo en una amplia y equipada sala del hospital en sesiones semanales de hora y media de duración. La implantación del programa duró 14 semanas. Primero se implementó el programa del grupo uno, y finalizado éste, se comenzó con el grupo dos. Tres psicólogos se encargaban en cada grupo de realizar la evaluación y de enseñar y poner en práctica en cada sesión distintas técnicas terapéuticas, solapando unas técnicas con otras de acuerdo al esquema que aparece en la tabla 1.

Tabla 1: Estructura, contenido y temporalización del programa de intervención

TÉCNICAS    Sesiones

•    Presentación
•    Evaluación Pre-tratamiento    1
•    Sesión Informativa o educativa: dota a los participantes de información sobre el estrés laboral, el burnout, la respuesta emocional, la ansiedad y la ira.    2 y 3
•    Técnicas de relajación: entrenamiento en la técnica de relajación muscular progresiva de Jacobson, en la versión abreviada de Wolpe (1973), unida a un entrenamiento en respiración abdominal.    4-8
•    Reestructuración Cognitiva: detección y cambio de las creencias, ideas y pensamientos irracionales, de Beck (1967) y Ellis (1971), que provocan estados emocionales negativos como la ansiedad, la ira o la depresión.    5-7
•    Autoinstrucciones (Miechenbaum, 1977): dirigida a implantar ideas y verbalizaciones racionales adecuadas para un afrontamiento adaptativo.    8
•    Solución de Problemas (D´Zurilla y Goldfried, 1971): entrenamiento en cinco pasos sistemáticos a dar en la búsqueda eficaz de soluciones.    9-11
•    Control de Ira y Asertividad: puesta en práctica de técnicas ya aprendidas para detectar y cambiar respuestas de ira (identificación de ideas asociadas a la ira, autoinstrucciones, respiración abdominal); y evaluación y entrenamiento (role-playing) en la expresión adecuada de sentimientos de desagrado.    11-13
•    Evaluación Post-tratamiento    14

Instrumentos
I.S.R.A., Inventario de Situaciones y Respuestas de Ansiedad (Miguel Tobal y Cano Vindel, 1994). Está formado por tres subescalas referidas a los sistemas de respuesta (cognitivo, fisiológico y motor) y una escala total que proporciona una medida del rasgo o nivel general de ansiedad. Permite también la diferenciación de cuatro factores situacionales: FI- Ansiedad ante situaciones que implican evaluación y asunción de responsabilidades; FII – Ansiedad ante situaciones interpersonales y de interacción social; FIII – Ansiedad ante situaciones fóbicas y FIV – Ansiedad ante situaciones habituales de la vida cotidiana.
En cuanto a la fiabilidad y validez, se ha calculado la consistencia interna (Miguel Tobal, Cano Vindel, 1994), mediante el coeficiente “alfa”, los resultados muestran una alta consistencia interna para el total del ISRA y cada una de sus partes, oscilando entre 0,95 y 0,99 y siendo los valores para cada una de ellas: cognitivo=0,96, fisiológico=0,98; motor=0,95 y total=0,99. En cuanto a la validez discriminante la prueba ha mostrado una alta capacidad de discriminación entre grupos con distintos niveles de ansiedad.

S.T.A.X.I 2., State-Trait Anger Expression Inventory 2 (Spielberger, 1999), en su versión española (Miguel Tobal, Casado, Cano Vindel y Spielberger, 2001).
El STAXI 2 consta de un total de 49 ítems distribuidos en las siguientes escalas: ira estado, que consta de tres subescalas, sentimiento, expresión verbal y expresión física; ira rasgo, que posee dos subescalas, temperamento de ira y reacción de ira; expresión interna de ira; expresión externa de ira; control interno de ira; y, control externo de ira. También la prueba cuenta con un índice de expresión de ira.
La escala de estado, refleja sentimientos o acciones del tipo “estoy furioso”, “tengo ganas de romper cosas”, etc. La escala rasgo está compuesta por ítems del tipo “tengo un carácter irritable”, “pierdo los estribos”, etc., a los que el sujeto contesta según una escala de cuatro puntos en función de cómo se siente normalmente. Respecto a las subescalas de rasgo, la escala temperamento de ira, refleja la propensión a experimentar y expresar ira sin una provocación específica; y reacción de ira mide las diferencias individuales en la disposición para expresar ira cuando se es criticado o tratado injustamente por otros. La escala de expresión interna de ira, mide la frecuencia con la que los sentimientos de ira son refrenados o suprimidos; la expresión externa de ira, mide la frecuencia con que un individuo expresa ira hacia otras personas u objetos del entorno; control de ira interna, mide la frecuencia con que un individuo intenta controlar la expresión de su ira interna; control de ira externa que mide el intento de control de la expresión externa. Por último, el índice de expresión de ira, proporciona un índice general de la frecuencia con la que es expresada la ira, independientemente de la dirección de la expresión (interna, externa).
En cuanto a los datos sobre su fiabilidad, el rango del coeficiente alfa obtenido en distintas muestras oscila entre el .78 y .89 para la escala de estado, y entre .75 y .82 para la escala de rasgo. Con respecto a las escalas de expresión de ira y de control de ira se han llevado a cabo distintos estudios con diferentes muestras que han mostrado coeficientes alfa que oscilan desde .64 a .87
En cuanto a la intervención sobre el estrés laboral desde la perspectiva de la organización se pueden poner en marcha programas concretos de reducción del estrés en el trabajo, contando siempre con un buen técnico, así como con la colaboración de los propios trabajadores. En principio hace falta voluntad de todas las partes que componen la organización.
Muchas veces el estrés laboral lo produce la mala organización, los malos hábitos desarrollados en la forma de abordar las tareas, los procedimientos irracionalmente costosos, en mayor medida que la tarea en sí que comporta la actividad laboral. Por ejemplo, para la policía con frecuencia resulta más estresante, produciendo un mayor grado de insatisfacción, la burocracia y la mala organización que su tarea en sí de detener delincuentes, a veces peligrosos.
La colaboración de los trabajadores es fundamental para denunciar los procedimientos estresantes que han de ser modificados, así como para proponer soluciones alternativas a los viejos hábitos.

14.- CONCLUSIONES

Desde la entra en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en 1995, se ha dado un impulso a los aspectos relacionados con la Salud Laboral, entre los factores desencadenantes de distintos problemas de salud, deteriodo de las relaciones interpersonales, absentismo y disminución de la productividad, se encuentra el estrés.

1.- La respuesta de estrés es un riesgo laboral muy importante en el personal laboral.
2.- El sentirse estresado depende tanto de las demandas del medio externo como de nuestros propios recursos para enfrentarnos a él.
3.- La exposición a situaciones de estrés, provoca la “respuesta de estrés”, que consiste en un aumento de la activación fisiológica y cognitiva.
4.- La exposición a situaciones de estrés, hace que nuestro organismo se prepare para una intensa actividad motora.
5.- La exposición a situaciones de estrés prepara a nuestro organismo para actuar de forma más rápida y vigorosa ante las posibles exigencias de la situación.
6.- Si la respuesta de estrés es demasiado frecuente, intensa o duradera, puede tener consecuencias negativas en nuestro organismo.
7.- El organismo no puede mantener durante mucho tiempo un ritmo constante de actuación por encima de sus posibilidades.
8.- Si se mantiene durante mucho tiempo la respuesta de estrés más allá de los límites que es distinto para cada persona, se producirán serios trastornos a diferentes niveles.
9.- En toda situación de estrés hay unas características, entre las que se encuentra como más específica un cambio o situación nueva.
10.- Las consecuencias del estrés laboral son múltiples en los tres niveles: fisiológicos, cognitivos y motores.
11.- Se puede evaluar el estrés analizando y comprobando las tablas de auto evaluación de estrés que existen para su valoración.
12.- Existen técnicas de control de estrés de demostrada y validada eficacia.

13.- En toda situación de estrés, existen una serie de características comunes:
a.- Se genera un cambio o una situación nueva.
b.- Suele haber falta de información.
c.- Incertidumbre. No se puede predecir lo que va a ocurrir.
d.- Ambigüedad: cuanto más ambigüa sea la situación, mayor poder estresante generará.
e.- La inminencia del cambio puede generar todavía más estrés.
f.- En general, se tienen habilidades para manejar las nuevas situaciones.
g.- Se producen alteraciones de las condiciones biológicas del organismo que nos obligan a trabajar más intensamente para volver al estado de equilibrio.
h.- Duración de la situación de estrés. Cuanto más tiempo dure una situación nueva, mayor es el desgaste del organismo.

14.- Se describen tres fases sucesivas de adaptación del organismo:
1.- Fase de reacción de alarma: Ante un estímulo estresante, el organismo reacciona automáticamente preparándose para la respuesta, para la acción, tanto para luchar como para escapar del estimulo estresante. Se genera una activación del sistema nervioso con las típicas manifestaciones de sequedad de boca, pupilas dilatadas, sudoración, tensión muscular, taquicardia, aumento de frecuencia respiratoria, aumento de la tensión arterial, aumento de la síntesis de glucosa y de la secreción de adrenalina y noradrenalina.
Se genera también una activación psicológica, aumentando la capacidad de atención y concentración. Es una fase de corta duración y no es perjudicial cuando el organismo dispone de tiempo para recuperarse.
2.- Fase de resistencia: Aparece cuando el organismo no tiene tiempo de recuperarse y continúa reaccionando para hacer frente a la situación.
3.- Fase de agotamiento: Como la energía de adaptación es limitada, si el estrés continúa o adquiere más intensidad pueden llegar a superarse las capacidades de resistencia, y el organismo entra en una fase de agotamiento, con aparición de alteraciones psicosomáticas.

15.- El estrés laboral produce una serie de consecuencias y efectos negativos:
1.- A nivel del sistema de respuesta fisiológica: Taquicardia, aumento de la tensión arterial, sudoración, alteraciones del ritmo respiratorio, aumento de la tensión muscular, aumento de la glucemia en sangre, aumento del metabolismo basal, aumento del colesterol, inhibición del sistema inmunológico, sensación de nudo en la garganta, dilatación de pupilas, etc.
2.- A nivel del sistema cognitivo: sensación de preocupación, indecisión, bajo nivel de concentración, desorientación, mal humor, hipersensibilidad a la crítica, sentimientos de falta de control, etc.
3.- A nivel del sistema motor: hablar rápido, temblores, tartamudeo, voz entrecortada, imprecisión, explosiones emocionales, consumo de drogas legales como tabaco y alcohol, exceso de apetito, falta de apetito, conductas impulsivas, risas nerviosas, bostezos, etc.
El estrés también genera una serie de trastornos asociados, que aunque no sean causas desencadenantes a veces se constituye en factor colaborador:
Trastornos respiratorios: Asma, hiperventilación, etc.
Trastornos cardiovasculares: Enfermedad coronaria, hipertensión arterial, alteraciones del ritmo cardiaco, etc.
Trastornos inmunológicos: Desarrollo de enfermedades infecciosas.
Trastornos endocrinos: Hipertiroidismo, hipotiroidismo, síndrome de Cushing, etc.
Trastornos dermatológicos: Prurito, sudoración excesiva, dermatitis atípica, caída del cabello, urticaria crónica, rubor facial, etc.
Diabetes: Suele agravar la enfermedad.
Dolores crónicos y cefaleas continuas.
Trastornos sexuales: Impotencia, eyaculación precoz, vaginismo, alteraciones de la libido, etc.
Trastornos psicopatológicos: Ansiedad, miedos, fobias, depresión, conductas adictivas, insomnio, alteraciones alimentarias, trastornos de la personalidad, etc.

16.- Las técnicas más habituales de afrontamiento y superación del estrés son las siguientes:
– Técnicas respiratorias: Muy útiles en los procesos de ansiedad, hostilidad, resentimiento, tensión muscular, fatiga y cansancio crónico.
– Técnicas de relajación progresiva: Son útiles en la ansiedad, depresión, impotencia, baja autoestima, fobias, miedos, tensión muscular, hipertensión, cefaleas, alteraciones digestivas, insomnio, tics, temblores, etc.
– Técnicas de auto hipnosis: Altamente eficaces en cefaleas, dolores de cuello y espalda, alteraciones digestivas como el colon irritable, fatiga, cansancio crónico, insomnio, trastornos de¡ sueño.
– Técnicas de entrenamiento autógeno: útiles en tensión muscular, hipertensión, alteraciones digestivas, fatiga, cansancio crónico, insomnio y otras alteraciones del sueño.
– Técnicas de detención del pensamiento: útiles en ansiedad ante situaciones concretas, fobias, miedos, obsesiones, pensamientos indeseados.
– Técnica del rechazo de ideas absurdas: Se utiliza en procesos ansiosos generalizados, depresión, desesperanza, impotencia, baja autoestima, hostilidad, mal humor, irritabilidad, resentimiento, etc.
– Técnicas de afrontamiento de problemas: Utilizadas en fobias y miedos y en ansiedad ante situaciones determinadas.
– Técnica de afrontamiento asertivo: Técnicas utilizadas en obsesiones, pensamientos indeseados, en problemas de comunicación y ansiedad ante situaciones personales.
– Técnicas de biorretro alimentación: Efectivas en procesos ansiosos generalizados, tensión muscular, hipertensión, cefaleas, dolores de cuello y espalda, espasmos musculares, tics, temblores, etc.

Es importante enfatizar la enorme trascendencia histórica que asume el estrés en las diferentes sociedades pasadas y contemporáneas, pues representa un claro indicador directo del grado de salud propio de cada organización social, de su estructura, de sus empresas, relaciones, medios y modos de producción.
En la actualidad, es esencial la participación de las empresas y empleadores, con objeto de mejorar los ambientes laborales, propiciando el desarrollo de sus trabajadores, para aumentar su productividad, los rendimientos, la calidad en el trabajo y desde luego la salud de sus empleados.
Las nuevas tendencias en la administración de los recursos humanos y fuerza de trabajo, contemplan cambios importantes en los esquemas tradicionales de estilos de dirección, jerarquías, participación y procesos internos de comunicación de las organizaciones productivas tendientes a favorecer un clima organizacional mejor que propicie el desarrollo, superación y buen desempeño de sus trabajadores.
La susceptibilidad de los trabajadores es un factor importante a considerar y por ello, en poblaciones o grupos de trabajadores expuestos en forma colectiva a factores causales de estrés, existe un extenso campo de investigación  en materia de acciones para la prevención de las enfermedades. Es necesario realizar nuevos estudios en materia de estrés laboral que permitan identificar con precisión el grado de participación de los factores generadores de estrés.
En relación al tratamiento individual es evidente que el manejo del trabajador expuesto a los factores generadores de estrés, deberá invariablemente realizarse de manera integral, identificando con la mayor precisión posible los factores causales particulares propios de cada caso, buscando actuar sobre ellos, para eliminarlos o por lo menos abatirlos al máximo, pues de otra manera la intervención y el trabajo del médico y del personal de salud involucrado, estará lamentablemente restringida a los alcances del tratamiento sintomático y paliativo.

17.- Los altos costes personales y sociales generados por el estrés laboral, han dado lugar a que organizaciones internacionales como la Unión Europea y la OMS insistan cada vez más en la importancia que tienen la prevención y el control del estrés en el ámbito laboral.

15.- BIBLIOGRAFIA

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4.- “El estrés. Nuevas técnicas para su control. Edit. Grupo Correo de Comunicación 1996. JAVIER LABRADOR, FRANCISCO.
5.- Enciclopedia de la Salud y la Seguridad Ocupacional
Sauter S, Hurrell J, Murphy L, Levi L [1997]. Factores psicosociales y organizativos. En: Stellman J, ed. Enciclopedia de Salud y Seguridad Ocupacional. Vol. 1. Ginebra, Suiza: Oficina de Trabajo Internacional, pp. 34.1-34.77.
6.- Ley de Prevención de Riesgos Laborales (B.O.E. 10/11/1995).
7.- La prevención de problemas psicológicos relacionados al trabajo. Psicólogo Americano 45(10):1146-1158. 45(10):1146-1158. Sauter SL, Murphy LR, Hurrell JJ, Jr. [1990].
8.- Reglamento de los Servicios de Prevención. (B.O.E. 17/01/1997).
9.- El estrés del lugar de trabajo: los desarrollos legales, las presiones económicas, y la violencia. En: Burton JF, ed. 1995 Anuario de la Indemnización de Trabajador de 1995. Horsham, PA: LRP Publicaciones, pp. I-217-I-222.
Horsham, PA: LRP Publications, pp. I-217-I-222. Elisburg D [1995].

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4 comentarios to “Trabajo universitario: El estrés laboral”

  1. sandra Says:

    mw gustaria saber el autor de este tema

  2. Luis Barrios Salas Says:

    trabajo de tesis en recursos humanos, cmo afecta el liderazgo, toma de desiciones, en una unidad casttrense )fuerzas armadas=

  3. Luis Barrios Salas Says:

    tengo interes en tener informacion sobre un trabaj o de tesis en recursos humanos, con enfasis en el rendimiento y evaluacion del liderazgo, como afecta en una institucion castrense.

  4. dennishlewis Says:

    Enhorabuena por el trabajo. Estoy francamente impresionado.

    A mi parecer ahora mismo quienes más están sufriendo por el estrés laboral son los pequeños empresarios y autónomos. ¿Qué opinas?

    Un saludo,

    Dennis

    El Estres Laboral es un problema creciente en nuestras empresas.


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